El consumo creció un 2,5% anual pero cerró el año en terreno negativo

El consumo de los hogares argentinos finalizó el año 2025 con un balance positivo en términos acumulados, registrando una suba del 2,5% frente al 2024. Sin embargo, este crecimiento anual se vio opacado por un cierre de ciclo contractivo, ya que el mes de diciembre culminó con una caída interanual del 1,4%. Según el Indicador de Consumo (IC) elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el gasto en bienes y servicios cerró el último bimestre del año en baja, tras el retroceso del 2,8% experimentado en noviembre, aunque la comparación mensual contra el mes anterior mostró un leve repunte del 1,2%.

Inflación y comportamientos sectoriales divergentes

Desde la CAC explicaron que la evolución del consumo estuvo estrechamente ligada a la dinámica de precios, señalando que durante el segundo semestre de 2025 se registró una leve aceleración inflacionaria que afectó el poder de compra. El análisis por rubros mostró realidades muy distintas: el sector de “Vivienda, alquileres y servicios públicos” lideró las subas con un incremento interanual del 6,8%, seguido por “Indumentaria y calzado”, que creció un 4,9%. Estos incrementos ayudaron a amortiguar la caída general del índice, aportando puntos porcentuales clave al sostenimiento del consumo.

En la vereda opuesta, el rubro de “Transporte y vehículos” mostró una caída del 2,8% interanual. El informe destaca que, tras un periodo de ascenso continuo en el patentamiento de automóviles y motocicletas, el sector parece haber entrado en una etapa de estancamiento. Del mismo modo, el apartado de “Recreación y cultura” registró una baja del 4,3% en diciembre respecto al mismo mes del año anterior, quebrando una racha de recuperación que se había mantenido durante casi todo el segundo semestre.

Crédito y tendencias para el 2026

Un factor relevante en el esquema de gastos fue el crédito a hogares y familias, que mostró señales de consolidación luego de la fuerte caída sufrida a principios de 2024. Si bien mantuvo un incremento sostenido durante casi dos años, el informe advierte que en el último tramo del 2025 comenzó a dar signos de agotamiento. En este escenario, el consumo de bienes durables continuó ganando terreno frente al consumo masivo, aunque a un ritmo menos marcado que en trimestres anteriores.

Para el inicio de 2026, las perspectivas apuntan a una mayor estabilidad relativa. La Cámara Argentina de Comercio y Servicios estima que la composición del consumo de los hogares tenderá a dejar de modificarse, entrando en una fase de meseta tras la leve recuperación del consumo masivo y el enfriamiento del ritmo de mejoría en los bienes durables observado a fines de 2025.

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