La situación hídrica en Las Termas de Río Hondo ha alcanzado un punto crítico este jueves, luego de que el Dique El Frontal registrara su mayor nivel de erogación en lo que va del año. Al mediodía, la derivación hacia el río Dulce alcanzó los 954 m³/s, un volumen significativamente superior a los 936 m³/s reportados durante la mañana y casi 100 m³/s más que en la jornada anterior.
Este incremento sostenido ha provocado que el agua desborde el cauce natural, avanzando sobre las zonas bajas de la ciudad y generando una creciente preocupación en las poblaciones ribereñas, especialmente en sectores del departamento Banda que ya registran áreas afectadas.

El impacto del avance del agua es visible en puntos estratégicos de la ciudad termal, donde el cauce ya ocupó sectores debajo del puente de acceso y alcanzó la zona de la Eco Playa, junto al lago. Ante este escenario, las autoridades determinaron la inhabilitación preventiva del ingreso de bañistas en dicho sector. De acuerdo con los informes técnicos, la cota del dique se ubicó en los 272,75 metros sobre el nivel del mar, recibiendo un aporte de 1.440 m³/s, lo que confirma la fuerte presión hídrica que sostiene el sistema y mantiene la tendencia creciente del caudal erogado aguas abajo.
Debido a que el volumen liberado se encuentra en el rango de los 801 a 1.200 m³/s, la situación ha sido calificada oficialmente como alerta naranja. Este nivel de riesgo implica la posibilidad de desbordes primarios, con especial vulnerabilidad en la zona de la feria del dique y el inicio de la costanera. Ante la gravedad del cuadro, se ha activado el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) y el Plan Municipal de Emergencia, bajo los cuales trabajan de manera articulada diversas áreas de la Municipalidad, Protección Civil y la Policía de la Provincia.
Actualmente, los equipos de emergencia realizan controles preventivos, recorridos constantes y relevamientos en los puntos considerados más sensibles para asistir a la población de ser necesario. Mientras el monitoreo del comportamiento del río Dulce es permanente, las autoridades locales instan a los vecinos y turistas a extremar las precauciones y respetar las zonas inhabilitadas, dado que la crecida no se detiene y el aumento del caudal continúa siendo una amenaza latente para toda la región.
