Enero cierra con 45.000 hectáreas arrasadas en Chubut y alerta roja por calor

La provincia de Chubut finaliza un mes de enero catastrófico, marcado por incendios forestales que desafiaron todos los esfuerzos de contención. El fuego, que afecta tanto a la jurisdicción provincial como al Parque Nacional Los Alerces, avanza sin control hacia zonas rurales y poblados, dejando a su paso un paisaje de cenizas y desolación.

Las lluvias fueron insuficientes para aplacar las llamas. Ahora, los brigadistas se preparan para el peor escenario: una ola de calor con temperaturas superiores a los 30°C y vientos intensos.

De acuerdo a los reportes oficiales, se quemaron aproximadamente 45.000 hectáreas. Más de 500 brigadistas trabajan sin cesar en el combate del fuego, en medio de un contexto climático verdaderamente aterrador: Chubut enfrenta una sequía histórica con ráfagas de más de 50 kilómetros por hora.

Los especialistas del Servicio Provincial de Incendios advierten que la vegetación exótica ha convertido a la región en un “polvorín”. Los bosques implantados, especialmente de ciertas variedades de pino, actúan como multiplicadores de la voracidad del fuego.

Por ejemplo, las piñas de los pinos, al calentarse, pueden estallar, proyectando brasas y semillas a grandes distancias, lo que genera nuevos focos de manera impredecible. Estas especies crecen cuatro veces más rápido que las nativas y tienen un 90% de éxito en la germinación post-incendio, lo que garantiza que el terreno sea propenso a futuros fuegos aún más intenso

El objetivo principal de los rescatistas se ha centrado en la protección de vidas, viviendas y escuelas. En Cholila, la preocupación máxima gira en torno a la escuela agrotécnica de la Fundación Cruzada Patagónica.

“Termina enero y estuvimos todo el mes bajo fuego. Logramos salvar la casa, pero perdimos gran parte de nuestros animales”, relata Luciana Estevez, una de las tantas pobladoras afectadas por la catástrofe.

Docentes y directivos de las escuelas 80 y 727 también trabajan contrarreloj humedeciendo perímetros para evitar que las llamas alcancen los edificios educativos, ante la imposibilidad de los medios aéreos de operar a capacidad completa debido a la escasa visibilidad.

Reconstrucción en medio del humo

El gobernador Ignacio Torres anunció un ambicioso plan de reconstrucción para las localidades de El Hoyo, Epuyén y Cholila. Se proyecta la construcción de 73 unidades habitacionales para familias que perdieron todo.

Además, el secretario Hernán Tórtola confirmó que ya se trabaja en el levantamiento de nuevos tendidos eléctricos, dado que el sistema energético fue devastado por las llamas.

Con la tierra convertida en ceniza seca y una ausencia total de nevadas en el invierno previo, el monte es extremadamente vulnerable. “Si no llueve pronto, difícilmente podamos detener los incendios”, admiten con crudeza desde los servicios de emergencia.

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