Trump amenaza con cobrar aranceles a países que vendan petróleo a Cuba

En una escalada sin precedentes de su política exterior, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó ayer una orden ejecutiva que impone aranceles punitivos a cualquier nación que suministre petróleo a Cuba. La medida busca cortar de tajo el último “balón de oxígeno” de la administración de Miguel Díaz-Canel, tras la reciente caída del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, que dejó a la isla sin su principal proveedor de crudo.

La Casa Blanca justificó la implementación de este nuevo sistema arancelario bajo el argumento de proteger la “seguridad nacional”. Según el comunicado oficial, Cuba representa una “amenaza inusual y extraordinaria” debido a su papel como centro de operaciones para potencias adversarias. “Cuba no podrá sobrevivir sin el petróleo de Venezuela. Es una nación fallida que está al borde del colapso”, declaró Trump ante la prensa, subrayando que su administración no se detendrá hasta lograr un cambio de régimen en la isla.

Las claves de la Orden Ejecutiva:

  • Sanciones Indirectas: Los aranceles no solo afectan a los vendedores directos, sino que penalizan las importaciones provenientes de países que faciliten el flujo de crudo de manera indirecta.

  • Acusaciones de Espionaje y Terrorismo: El decreto señala que La Habana alberga la mayor base de inteligencia de señales de Rusia fuera de su territorio y ofrece “refugio seguro” a organizaciones como Hezbollah y Hamas.

  • Presión sobre Aliados Regionales: La medida pone en una encrucijada a países como México, que bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum ha mantenido envíos de crudo a la isla por razones humanitarias.

La noticia ha profundizado la incertidumbre en La Habana. Según reportes de la agencia EFE, el pánico se ha extendido al sector empresarial extranjero, donde varias compañías ya han activado planes de evacuación ante el temor de una crisis humanitaria total o una posible intervención.

Expertos del sector energético estiman que las reservas de combustible en Cuba podrían agotarse en un plazo de 15 a 20 días, lo que paralizaría el transporte, la generación eléctrica y los servicios básicos de agua y salud.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó la medida como un “acto de agresión fascista y criminal”, denunciando que Washington utiliza “mentiras deliberadas” para justificar un genocidio económico. Mientras tanto, el canciller Bruno Rodríguez convocó a movilizaciones populares en rechazo al que llaman “el bloqueo total de energía”.

Este nuevo cerco se suma a la designación de Cuba como Estado “patrocinador del terrorismo” y a las restricciones de viaje impuestas a mediados de 2025, dejando a la isla en la situación geopolítica más precaria de su historia reciente.

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