En un paso decisivo hacia la reconfiguración política del país, la presidenta encargada de Venezuela anunció este viernes un ambicioso proyecto de Ley de Amnistía General. La medida busca la liberación masiva de líderes opositores, sindicalistas, periodistas, estudiantes y defensores de derechos humanos detenidos por motivos políticos.
La propuesta surge en un contexto de alta tensión y cambios drásticos tras la captura del depuesto presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, ocurrida el pasado 3 de enero en un operativo militar en la capital.
Desde entonces, la presión internacional y las demandas internas han convergido en la necesidad de una reforma judicial. El gobierno de los Estados Unidos ya ha manifestado su respaldo explícito a esta iniciativa, considerándola un paso esencial para la restauración democrática.
Durante el acto de apertura de actividades judiciales del año 2026, la mandataria fue enfática en la necesidad de “reparar las heridas” de la confrontación civil.
Puntos clave del proyecto:
-
Periodo de cobertura: Abarcaría todos los hechos de violencia política registrados desde 1999 hasta la actualidad.
-
Objetivo: Reencauzar la justicia y fomentar la convivencia pacífica entre los venezolanos.
-
Exclusiones: La amnistía no beneficiará a personas condenadas por: Homicidio, tráfico de drogas y violaciones graves a los derechos humanos.
“Que no se imponga la venganza, la revancha ni el odio. Estamos dándole una oportunidad para vivir en paz y tranquilidad en Venezuela”, declaró la presidenta durante su intervención. La mandataria ha instruido a su equipo de colaboradores para que el texto sea presentado ante la Asamblea Nacional de manera inmediata. Se espera que el debate legislativo comience en los próximos días, bajo la mirada atenta de la comunidad internacional y los familiares de los detenidos.
