Se trata de Milton Pereyra, uno de los proyectos más auspiciosos de las Inferiores de Boca Juniors que decidió marcharse por la patria potestad rumbo a Napoli de Italia.
De apenas 17 años, el delantero ya tenía decidido abandonar el Xeneize hace ya un tiempo. No fue un portazo de la noche a la mañana. El último campeón de la Serie A, a sabiendas que varios gigantes de Europa lo venía observando, pisó el acelerador a finales de 2025 y abrochó su llegada, que terminó de definirse a primera hora del día, después de completar todos los documentos formales.
Al haberse amparado en esta figura legal para marcharse siendo menor de edad y antes de firmar su primer contrato, el club de La Ribera entiende que no tiene margen de acción (sobre todo porque la última vez que recurrió al TAS por la partida de Santiago Ramos Mingo a Barcelona fallaron en su contra) y asumirá el alejamiento de su promesa en condición de libre, por lo que en la caja fuerte de La Bombonera no ingresará ni un euro.
No existe un acuerdo entre Boca y Napoli, a diferencia de lo que ocurrió entre River y Parma, cuya negociación terminó con la garantía de un resarcimiento ante una eventual futura venta de Scarlato. Incluso, la AFA decidió apoyar el reclamo millonario y, con el fin de evitar más casos como este, anunció que a partir de ahora los juveniles que decidan irse por la patria potestad no serían convocados a las selecciones nacionales.

Nacido el 13 de mayo de 2008 en Buenos Aires, Pereyra defendió la camiseta azul y oro por primera vez cuando tenía apenas siete años y llegó hasta la Sexta División. Con 1,76 metros de altura, es un atacante que se siente cómodo jugando de espaldas al arco y con presencia en el área, rasgos que despertaron interés desde el exterior.
Años atrás, el propio jugador había manifestado su deseo de llegar a la Primera bostera y soñaba incluso con disputar un Mundial. Sin embargo, el panorama cambió y su entorno optó por abrirle una puerta distinta, apostando a un desarrollo temprano en el fútbol europeo. Más allá de que su llegada ilusiona y mucho, el pibe se sumará a las divisiones juveniles para terminar de formarse y adaptarse al ritmo del Calcio.
