El 57% de los argentinos no llega a fin de mes y crece el “endeudamiento para comer”

La economía argentina en este inicio de 2026 no se explica solo con índices oficiales; se palpa en el “estrés financiero” que atraviesa los hogares. Según el reciente Estudio de Bienestar Financiero 2025 de Mercer, el dinero ha dejado de ser una herramienta de proyección para convertirse en una fuente de presión constante: el 61% de la población vive preocupada por su situación económica.

La vulnerabilidad es tal que el fenómeno del endeudamiento cambió de naturaleza. Ya no se pide crédito para un viaje o un electrodoméstico; dos de cada diez personas se endeudaron en los últimos seis meses para pagar comida, servicios o salud.

Los números de la fragilidad

El malestar no es solo una percepción, sino una realidad estadística que posiciona a la Argentina en un lugar crítico respecto a sus vecinos, el 57% de los argentinos declara problemas para llegar a fin de mes, una cifra que casi duplica a la de México y supera ampliamente el promedio regional (43%). El 14% sufre niveles de ansiedad financiera que afectan su sueño y el 22% siente que ha perdido totalmente el control de sus finanzas personales y el 31% identifica la falta de conocimiento financiero como su principal traba, recurriendo a redes informales (amigos y familiares) para decidir qué hacer con su dinero.

Radiografía del crédito 2025

El mercado de préstamos personales fue el gran termómetro del año pasado. Si bien cerraron el ciclo con un crecimiento real del 44,3% (alcanzando los $19,1 billones), su trayectoria muestra dos realidades distintas.

Primer Semestre: Hubo una explosión de demanda. Las familias se volcaron masivamente al crédito para compensar la pérdida de poder adquisitivo.

Cierre de Año: Se registró una marcada desaceleración. La suba nominal de diciembre fue de apenas 1,3%, lo que en términos reales representa una caída del 1,1%.

Guillermo Barbero, de First Capital Group, explica que este freno se debe al aumento de la morosidad. Las entidades financieras han extremado la cautela ante el deterioro de los indicadores de pago, lo que genera un círculo vicioso: más necesidad de liquidez, pero mayor riesgo de incumplimiento.

A pesar de que el 62% considera que la economía está peor que en 2024, el espíritu argentino muestra una resiliencia inesperada. El Índice Global de Confianza del Consumidor registró en noviembre un salto de 6,5 puntos, el mayor entre 30 países relevados.

Ocho de cada diez latinoamericanos creen que 2026 será un año mejor, y Argentina se pliega a esa expectativa. Sin embargo, para que esa esperanza se traduzca en consumo, las empresas enfrentan a un consumidor más exigente que prioriza no solo el precio, sino la confianza en un mundo que percibe cambiante y hostil. El sistema financiero tendrá como meta principal recuperar a los clientes en situación irregular. Mientras tanto, la incertidumbre económica (61%) ha desplazado a la inseguridad como la principal preocupación de la agenda pública.

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