El peronismo de la provincia de Buenos Aires alcanzó un acuerdo político que permitió cerrar una lista de unidad y evitar una elección interna en el Partido Justicialista. De este modo, Axel Kicillof asumirá la presidencia del PJ bonaerense, mientras que Máximo Kirchner pasará a conducir el Congreso partidario.
La definición se concretó tras intensas negociaciones desarrolladas entre la noche del viernes y la mañana del sábado, con la participación de los distintos sectores del espacio. La nueva conducción asumirá formalmente el 15 de marzo, con el objetivo de ordenar al peronismo de cara al escenario electoral de los próximos años y, en particular, a las elecciones de 2027.
Con este esquema, Kicillof reemplazará a Máximo Kirchner al frente del PJ provincial, en un movimiento que implica un reacomodamiento del poder interno dentro del principal partido de la oposición. El acuerdo distribuye los principales cargos entre el kicillofismo, el kirchnerismo y los intendentes del conurbano bonaerense.
La nueva conducción quedará conformada por Axel Kicillof como presidente, Verónica Magario como vicepresidenta primera, Federico Otermín como vicepresidente segundo, Mariano Cascallares como secretario general, Máximo Kirchner como presidente del Congreso partidario y Leonardo Nardini como titular de la Junta partidaria.

De esta manera, Máximo Kirchner deja la presidencia del PJ bonaerense, cargo que ocupaba desde 2021, pero mantiene un rol estratégico al frente del Congreso del partido, órgano deliberativo que hasta ahora presidía Fernando Espinoza.
Según trascendió desde el entorno partidario, el entendimiento contó con el impulso de Cristina Fernández de Kirchner, quien habría pedido evitar una discusión interna prolongada que profundizara diferencias. El acuerdo incluye un respaldo explícito del kirchnerismo a la gestión de Kicillof y señales de alineamiento de cara al futuro armado electoral.
No obstante, la unidad a nivel provincial no garantiza la ausencia de tensiones en todos los distritos. En municipios como Mar del Plata, Tigre y San Nicolás podrían producirse disputas locales, con la posibilidad de internas para definir autoridades partidarias.
Con este acuerdo, el peronismo bonaerense apuesta a una conducción compartida que combine liderazgo institucional, peso territorial y proyección política, en busca de llegar ordenado al próximo ciclo electoral.
