“Llegue a estudiar 14 horas seguidas”: la confesión de Rosa, la argentina que completó el “Rosco” de Pasapalabra
Rosa Rodríguez. Foto: Infobae

Rosa Rodríguez, argentina nacida en Quilmes, alcanzó esta semana un logro histórico en la televisión española al consagrarse como la mayor ganadora de Pasapalabra. Con apenas tres segundos en el reloj, completó correctamente “El Rosco” y se llevó un premio récord de 2.716.000 euros, convirtiéndose en una figura emblemática del programa de Antena 3.

Detrás del impacto de ese instante decisivo hubo un largo camino de preparación que la propia Rodríguez comparó con el entrenamiento de un deportista de alto rendimiento. En España, Pasapalabra se transformó en una competencia de élite, donde el nivel de exigencia obliga a los participantes a estudiar durante meses —e incluso años— para poder responder preguntas que recorren desde historia y literatura hasta deportes poco conocidos.

La relación de la argentina con el programa comenzó en plena pandemia, en 2020, cuando lo miraba junto a su madre durante los días de confinamiento. Fue entonces cuando empezó a analizar el formato, detectar patrones y, de a poco, diseñar una rutina de estudio que llegó a ocupar hasta 14 horas diarias, dependiendo de sus obligaciones laborales. Esa constancia la llevó a convertirse en concursante y a sostener su participación durante más de un año.

Rodríguez explicó que la clave no está solo en memorizar datos, sino en entrenar la mente para asociar conceptos con rapidez y precisión. Las preguntas, muchas veces extremas —como goleadores de ligas extranjeras en la década del ’60—, obligan a desarrollar métodos específicos de aprendizaje y una memoria flexible, capaz de abarcar información muy diversa en segundos.

Desde su ingreso al ciclo, en noviembre de 2024, la argentina disputó 307 programas consecutivos y protagonizó duelos memorables que mantuvieron en vilo a casi dos millones de espectadores diarios. Tras completar “El Rosco”, todavía conmocionada, resumió lo vivido con una frase sencilla pero contundente: “No sé qué está pasando, estoy en shock”, mientras el estudio estallaba en aplausos y su nombre quedaba definitivamente en la historia del programa.

Compartir