Crisis en Santa Fe: 20 policías pasados a disponibilidad y tensión en aumento

La provincia de Santa Fe atraviesa horas críticas debido a un conflicto policial que escaló este martes con incidentes frente a la Jefatura de la Unidad Regional II de Rosario. Tras una semana de reclamos por mejoras salariales, el Gobierno santafesino decidió pasar a disponibilidad a 20 agentes y denunciarlos penalmente por incitación a la violencia y abandono de servicio.

El epicentro de la protesta fue la esquina de Ovidio Lagos y Lamadrid, donde un sector de la fuerza realizó un “sirenazo” con cerca de 50 móviles y decenas de motocicletas, lo que derivó en cortes de tránsito y momentos de gran tensión.

El origen del conflicto: salarios y salud mental

El malestar de los efectivos —representados por el abogado Gabriel Sarla— se profundizó tras considerar insuficiente la batería de anuncios del Ejecutivo provincial. Los policías sostienen que, el Gobierno ofreció un “plus no remunerativo” en lugar de una recomposición real del básico. Además las condiciones laborales son “insostenibles”, con jornadas extenuantes y falta de descanso y por último existe una profunda preocupación por la salud mental del personal, punto que se acentuó tras la reciente muerte del suboficial Oscar “Chimi” Valdez.

El Ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, brindó una conferencia de prensa en la que fue tajante al calificar la protesta como un acto de indisciplina y una maniobra de “sectores desplazados” para desestabilizar la política de seguridad.

“Es una fuerza de seguridad, no es un club de amigos; se espera disciplina interna porque la gente les confía un arma para defender la ley, no para socavarla”, sentenció el funcionario. Además de los pases a disponibilidad, se les retiró el arma reglamentaria a los involucrados.

Investigación penal en curso

En paralelo a las sanciones administrativas, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) inició una investigación penal preparatoria. La fiscalía analizará si el “corte de crédito laboral” y el abandono de los puestos de guardia permitieron la comisión de delitos que podrían haberse evitado con la normal prestación del servicio.

Mientras tanto, el diálogo se encuentra en una nebulosa. Aunque estaba prevista una reunión para la tarde de ayer entre el Gobierno y los representantes policiales, las rispideces y la falta de una oferta concreta volvieron a reactivar las medidas de fuerza en las puertas de la Jefatura rosarina.

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