La unión entre dos personas una iglesia de Corrientes desató una oleada de odio y opiniones que obligaron al Arzobispado de Corrientes a sancionar al sacerdote y a la parroquia donde sucedió. En este contexto, el Dr. Edgardo Atilio Moreno del Círculo Nacionalista Católico de Santiago del Estero brindó su visión sobre el caso en La Mañana de Info (Info Stream).
Moreno aseveró que a los católicos les gustaría “ver restaurados los valores que hacen grande a la Nación: la religiosidad, el patriotismo, la caridad, la justicia, la laboriosidad, la decencia, que se cultivan en instituciones como la familia, el matrimonio y la Iglesia”. A continuación, al ser consultado sobre la pareja en la que la mujer es trans y contrajeron matrimonio en Corrientes fue tajante.
“En este caso en particular vemos que a mucha gente le cuesta entender nuestro mensaje, se les hace difícil comprender lo que estamos proponiendo porque la gente se lleva por el sentimentalismo, por una ideología que es el progresismo que ha sido permeable en las nuevas generaciones, que han sido adoctrinadas, sobre todo en la universidad. Por eso es comprensible que tenga un rechazo a todo lo que sea el orden natural, la moral objetiva y en general a todo lo que no surja de su propia subjetividad, de su propia voluntad“, explicó.
Y agregó: “Por eso, cuando decimos que una pareja homosexual o transexual no puede recibir un sacramento de la Iglesia esta gente reacciona indignada, horrorizada diciendo: ‘pero cómo van a decir eso, si estas personas son buenísimas, amorosas, que no le hacen mal a nadie, porqué no les dan el sacramento, porqué no los dejan ser felices, todos tienen derecho a casarse por Iglesia… Esa es una reacción que tienen sin analizar cuestiones que deben ser contempladas”.
“Lo primero que hay que analizar es que cuando uno pide un sacramento en la Iglesia tiene que saber de qué se trata y cuáles son las condiciones y requisitos para recibirlo. Esto pasa con el matrimonio, sea quien sea le van a preguntar si está bautizado, si sabe cuál es la naturaleza del matrimonio, si está dispuesto a aceptar lo que la Iglesia considera que es el matrimonio y si uno no está dispuesto a eso, la Iglesia no le va a dar el sacramento“, se explayó.
El cura “actuó demagógicamente”
En relación a las sanciones que el Arzobispado de Corrientes aplicará sobre el sacerdote que celebró la Eucaristía donde un hombre y una mujer trans se unieron en sagrado matrimonio, Moreno destacó que “los culpables de esto no son la pareja trans, es el cura que les tendría que haber explicado y no actuar demagógicamente, el cura se extralimitó”.
“Una cosa es darle la bendición a una persona así sea homosexual, pecador, lo que sea. Dar otra cosa es bendecir la relación homosexual porque para la Iglesia esa relación es pecaminosa y no se puede bendecir el pecado. Hay que distinguir la persona del acto pecaminoso”, describió.
Además aseveró que no hay contradicción cuando se dice que se debe amar al prójimo. “La persona debe ser amada pero el acto pecaminoso debe ser rechazado, si cometo un acto malo, tengo que reconocer que ese acto es malo, y eso no me hace una persona mala, incluso si soy una persona que lo comete siempre y esto sucede porque tengo una dignidad ontológica”.
“Hay que recibir al homosexual que entra en la Iglesia”
“El homosexual que entra a la iglesia, hay que recibirlo con los brazos abiertos, hay que darle acogida, hay que entenderlo, darles esperanzas, ayudarlos, pero no le puedes dar el sacramento hasta que no esté en condiciones”, comentó.
En otro tramo señaló: “Hay que distinguir lo que es la tendencia o inclinación a la homsexualidad a lo que es la práctica, hay personas que tienen una inclinación y no es un pecado si se lucha contra eso, con la oración”.
Estas consideraciones de Moreno tuvieron la oportuna intervención de Maru, columnista deportiva de La Mañana de Info, quien señaló: “El mensaje de la iglesia es que todos tenemos que ser iguales ante Dios, pero de afuera se ve que selecciona, yo voy a la iglesia para estar cerca de Dios pero si voy con mi pareja mujer se sienten las miradas y las ‘condiciones’ para estar y eso no es de hermandad, no es de Dios“.
Frente a eso, Moreno explicó: “Todas las personas somos iguales porque cabe una dignidad ontológica. Tenemos una identidad de hijos de Dios que nos hace iguales, todos estamos llamados a vivir en la gracia de Dios, pero después tenemos un montón de diferencias”.
“El matrimonio es complementariedad entre sexos”
Y agregó a modo de ejemplo: “Si me quiero casar por Iglesia tengo que aceptar que el matrimonio es una con uno para siempre, de complementariedad entre los sexos, que tiene que estar abierta a la procreación, y se debe vivir sanamente. Si no cumplo con eso no estoy cumpliendo con los requisitos para recibir el sacramento”.
“El que no es católico puede tener la vida sexual que quiera, pero el católico tiene que tener la vida sexual ordenada hacia los fines naturales que tiene esa inclinación sexual, en el Génesis dice el hombre se debe unir a una mujer y procrear. Para el cristiano, la inclinación homosexual va en contra del plan de Dios y debe luchar contra esa inclinación. Por ejemplo, si tengo una inclinación violenta, tengo que luchar contra es inclinación”.
Finalmente señaló: “Si vos sos bautizado, y formas parte de la iglesia tienes que buscar vivir dentro de la ley de Dios. Si no sos católico hacé de tu vida lo que quieras. Así como el católico condena el acto pecaminoso, también está obligado a ser misericordioso con el que peca. Condena el acto desviado, pecaminoso y debe ayudar al que peca”.
