En el marco del debate que se desarrolla este miércoles en el Senado de la Nación por el proyecto de Reforma Laboral impulsado por el Gobierno nacional, el senador por Santiago del Estero, Gerardo Zamora, argumentó su posición sobe esta iniciativa y adelantó que votará en general en contra del proyecto que necesita 37 votos para su media sanción. La maratónica sesión continúa.
Si bien valoró que durante el tratamiento “ha primado cierto sentido común” en la eliminación de algunos puntos, como el capítulo fiscal que contemplaba recursos para las provincias, consideró que el espíritu general del proyecto mantiene serias falencias. En ese sentido, cuestionó la metodología utilizada para su elaboración, al compararla con la lógica de la Ley Ómnibus.
“La ley que se denomina modernización laboral incluye otros temas y responde a una tendencia de las llamadas democracias débiles, donde se impulsan normas contradictorias, nacidas de gabinetes tecnocráticos, que buscan direccionar la opinión pública y beneficiar a ciertos sectores por sobre el bien común”, expresó.
Zamora remarcó que la crisis del empleo y la inflación son fenómenos multicausales y sostuvo que una modificación de las leyes laborales no garantiza la creación de puestos de trabajo. “El panadero de la otra cuadra no va a tomar dos empleados más porque cambiemos la ley, sino si vende más pan. Lo que sí puede pasar es que, si aprobamos esta ley, se sigan despidiendo trabajadores”, advirtió.
También apuntó contra el artículo 208, al señalar que “va a generar más conflictividad”, ya que deja fuera de discusión a las ART y a los sectores concentrados, mientras afecta a los trabajadores accidentados o enfermos y a las pequeñas y medianas empresas, lo que va a derivar “en más casos Judiciales que es justamente lo que se busca evitar”.
El senador enumeró una serie de objeciones al proyecto, entre ellas que:
- Perfora los pisos salariales ya deteriorados.
- Restringe los recursos de los sindicatos.
- Institucionaliza la responsabilidad del Estado respecto a las paritarias.
- Legaliza el fraude laboral al permitir que relaciones de trabajo se encuadren como contratos civiles (artículos 17 al 19).
- Convalida la precariedad laboral.
- Afecta derechos individuales, derogando la ley de teletrabajo y extendiendo el período de prueba.
- Elimina o pone fecha de vencimiento a estatutos como el del periodista.
- Le saca autoridad al Incaa que poco tiene que ver con el derecho laboral
“Esta ley no es la que pide el país. No voto desde una posición negativa: me gustaría acompañar algunas cosas, pero necesitamos una respuesta integral al problema del trabajo y una verdadera política de Estado que nos reconozca a todos”, afirmó.
Zamora recordó además los antecedentes recientes, como el DNU 70, y sostuvo que “ya sabemos lo que pasó” con ese tipo de enfoques. Asimismo, indicó que, aunque fue parte del Pacto de Mayo, el proyecto actual se aleja de las reformas estructurales que contaban con consensos amplios y responde más a “laboratorios de ideas” vinculados a intereses empresariales de alto nivel.
Finalmente, subrayó que sin trabajo genuino no hay educación, confianza ni cohesión social, y que discutir sobre empleo es debatir “las bases mínimas de la sociedad civilizada”. Por estas razones, confirmó su voto negativo en general al proyecto de Reforma Laboral.
