El Gobierno nacional afrontará este jueves a las 11 su primer desafío del año en la Cámara de Diputados, donde se votarán el proyecto para crear un nuevo régimen penal juvenil -que baja la edad de imputabilidad de 16 a 14 años– y la ratificación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea.
El oficialismo consiguió el miércoles el dictamen de mayoría con el respaldo de aliados y bloques dialoguistas, lo que le permite encarar la sesión con optimismo. Como ocurrió con la reforma laboral en el Senado, el debate podría extenderse hasta la madrugada, aunque eso dependerá de si se acortan las listas de oradores.
El dictamen fue acompañado por La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y otros bloques provinciales, mientras que Unión por la Patria y el Frente de Izquierda lo rechazaron con fuertes críticas.
Además de fijar la imputabilidad desde los 14 años, el proyecto prevé sanciones alternativas a la prisión, la separación de menores y adultos en los lugares de detención y medidas de resocialización. Elimina la prisión perpetua para menores y establece un máximo de 15 años. Para delitos con penas menores a tres años descarta la cárcel, y para aquellos con penas de entre tres y diez años -sin resultado de muerte o lesiones graves- prioriza sanciones con enfoque social y educativo.
También incorpora una partida presupuestaria exigida por los dialoguistas: más de $20.000 millones para la Defensoría General y más de $3.000 millones para el Ministerio de Justicia.
