En el Día Mundial del Preservativo, advierten que solo el 17% de los jóvenes lo utiliza siempre

Este 13 de febrero se celebra el Día Mundial del Preservativo, una fecha que busca relanzar la importancia de este método de barrera en un contexto epidemiológico desafiante. Pese a ser una herramienta económica, accesible y de alta eficacia, los datos en Argentina encienden las alarmas: según la organización Aids Healthcare Foundation (AHF), solo el 17% de los jóvenes utiliza preservativo de manera constante en todas sus relaciones sexuales.

Un escenario crítico: el aumento de las ITS

La relajación en el uso del preservativo tiene consecuencias directas en la salud pública. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, en 2025 se registró un incremento del 20,5% en los casos de sífilis respecto al año anterior, sumado a picos históricos en los diagnósticos de gonorrea.

En cuanto al VIH, el panorama es similar. Se estima que en el país viven 140.000 personas con el virus, con 6.900 nuevos diagnósticos anuales. “El 98% de las transmisiones ocurre por relaciones sexuales sin preservativo”, advierte la Dra. Valeria Valko, quien además destaca un dato preocupante: el 17% de las personas que viven con VIH en Argentina aún desconoce su diagnóstico.

Las 4 claves de un método insustituible

Para los especialistas, el éxito del preservativo radica en cuatro pilares fundamentales que la población debe recordar:

Protección Comprobada: Es el único método de “doble protección”, ya que previene simultáneamente embarazos no planificados (98% de eficacia en externos) e Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).

Accesibilidad: No requiere receta médica ni controles previos. Está disponible en farmacias, centros de salud y hospitales de forma gratuita o a bajo costo.

Respaldo Científico: Datos de la OMS indican que su uso ha evitado más de 117 millones de infecciones por VIH a nivel global desde 1990.

Uso Correcto: Su eficacia depende de la técnica. Debe usarse de principio a fin de la práctica, verificar la fecha de vencimiento y utilizar lubricantes a base de agua, ya que los óleos dañan el látex.

Desinformación y post-pandemia

El aumento de las infecciones se vincula a una menor percepción del riesgo, especialmente tras la pandemia, y a la circulación de mitos que minimizan el peligro de las ITS frente a la efectividad de los tratamientos modernos.

Ante este escenario, la recomendación médica es clara: educación sexual integral y testeos periódicos. Ante cualquier accidente (rotura o deslizamiento), los profesionales recuerdan que existen guardias médicas que ofrecen profilaxis post-exposición para VIH y anticoncepción de emergencia.

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