De cara al inicio del ciclo lectivo, previsto para el 26 de este mes con un calendario de 190 días, la psicopedagoga Virginia Warde visitó InfoStream y reflexionó sobre los desafíos que implica la vuelta a clases, especialmente en niños, adolescentes y estudiantes con discapacidad.
“La vuelta al aula implica reencontrarse con nuevos profesores, nuevos compañeros y nuevas exigencias. Se terminó el descanso regulado de las vacaciones y ahora hay que volver a ordenar rutinas”, explicó. En ese sentido, remarcó la importancia de una preparación previa de al menos una semana para reorganizar horarios, hábitos de sueño y alimentación.
Warde subrayó que el descanso es clave para el aprendizaje. “Si un cerebro no está bien descansado, lo último que quiere es prestar atención a lo que dice el profesor. Lo mismo ocurre con la alimentación: un cerebro mal alimentado difícilmente pueda rendir”, señaló. También destacó el rol de las clases particulares como apoyo para “refrescar la memoria” antes del inicio, tanto en primaria como en secundaria.
En relación a los chicos que no quieren volver a la escuela o manifiestan rechazo, sostuvo que es fundamental escucharlos y acompañarlos. “Hay que hablar mucho con ellos, explicarles que las vacaciones terminaron, que descansamos y disfrutamos, y que ahora toca volver al colegio. Muchos se frustran o se desmotivan, y necesitan ser comprendidos”, indicó. Puso como ejemplo el paso a cuarto grado, donde cambian docentes y se suman materias, lo que puede generar ansiedad.
Consultada sobre el aumento de diagnósticos y casos de discapacidad en el ámbito escolar, la especialista aclaró que no se trata de una cuestión nueva. “Siempre existieron estas situaciones. Lo que ocurre es que hoy hay más visibilización. Antes muchas personas con discapacidad vivían puertas adentro y no eran parte activa de la sociedad. Ahora hay otra mirada y más profesionales especializados, además de mayor acompañamiento”, afirmó.
Finalmente, Warde hizo hincapié en el rol de los docentes y las familias. Señaló que muchos chicos no se animan a preguntar en clase, por lo que es clave que los profesores generen vínculos de confianza. Y a los padres les recomendó “mucha paciencia, respeto y dar importancia a las emociones”. “Mirar a los chicos, entrar en su mundo y acompañarlos en la regulación del sueño y la alimentación es fundamental para comenzar el año escolar de la mejor manera”, concluyó.
