El SMN renuevan el Alerta amarilla para Santiago: advierte tormentas fuertes, granizo y ráfagas de 90 km/h

Santiago del Estero atraviesa una jornada de calor sofocante este domingo 15 de febrero, con temperaturas que alcanzaron los 34°C y una sensación térmica agobiante de casi 40°C. Sin embargo, el alivio podría llegar acompañado de fenómenos climáticos de riesgo. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió un alerta amarilla por tormentas que afectará a gran parte del territorio provincial, incluyendo la Capital, La Banda y departamentos como Robles, Loreto, Choya y Ojo de Agua, entre otros.

El aviso meteorológico tiene vigencia desde la tarde de este domingo hasta las primeras horas de la mañana del lunes. Se prevé que las tormentas se desarrollen de manera aislada pero con intensidad localmente fuerte, caracterizadas por una frecuente actividad eléctrica y la caída ocasional de granizo. Uno de los puntos de mayor preocupación son las ráfagas de viento, que podrían alcanzar los 90 km/h, junto con acumulados de lluvia estimados entre 30 y 70 mm, cifras que podrían ser superadas en sectores puntuales de la provincia.

Ante este panorama, los especialistas recomiendan extremar las precauciones al aire libre y asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento, dado que el nivel amarillo advierte sobre posibles daños leves e interrupciones en los servicios habituales. Tras el paso del frente de inestabilidad, se espera que el lunes y martes mejoren las condiciones de manera temporal, aunque el pronóstico extendido indica que el calor extremo regresará rápidamente, con máximas que podrían escalar hasta los 42°C para el miércoles 18.

Hacia el final de la semana, la inestabilidad volvería a ser protagonista con nuevas probabilidades de lluvias ligeras y un descenso térmico que ubicaría las temperaturas entre los 28°C y 31°C para el jueves 19. Por el momento, la prioridad para los santiagueños será seguir de cerca la evolución del tiempo durante esta noche y la madrugada del lunes para evitar accidentes ante la posible llegada del viento y el agua.

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