La segunda noche de desfiles del Carnaval de Río de Janeiro se vio empañada por un grave accidente en la madrugada de este domingo, cuando una carroza alegórica de la escuela de samba União de Maricá perdió el control y embistió a varios trabajadores. El siniestro ocurrió en el histórico Sambódromo de la avenida Marquês de Sapucaí, precisamente en el sector final del recorrido, mientras la agrupación intentaba acelerar su paso para evitar sanciones por exceder el tiempo reglamentario de desfile.
El incidente dejó como saldo tres personas heridas, siendo la situación de Itamar de Oliveira, un integrante del equipo de apoyo de 65 años, la más preocupante. De Oliveira sufrió un aplastamiento que le provocó fracturas expuestas bilaterales y lesiones vasculares en sus piernas, por lo que debió ser intervenido quirúrgicamente de urgencia en el Hospital Municipal Souza Aguiar. Los otros dos afectados sufrieron lesiones de menor consideración, aunque uno de ellos fue derivado a un centro de salud por un esguince de tobillo.

Testigos del hecho describieron momentos de desesperación y pánico cuando la gigantesca estructura, que representaba a una divinidad afrobrasileña, colisionó contra una valla de seguridad. Tras el impacto, se registró un principio de incendio en la carroza que debió ser sofocado por los bomberos presentes en el predio. A pesar de la maniobra desesperada de la escuela por finalizar a tiempo, el choque bloqueó el área de la Apoteosis, impidiendo que cumplieran con el cronómetro oficial.
La escuela União de Maricá emitió un comunicado oficial solidarizándose con las víctimas y asegurando que brindarán soporte permanente a los familiares. Por su parte, la Policía Civil de Río de Janeiro inició las investigaciones para determinar si una falla mecánica o el principio de incendio originaron la pérdida de control del vehículo. Este episodio vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad de las monumentales estructuras móviles en el Sambódromo, recordando tragedias similares ocurridas en años anteriores.
