En el marco de los festejos de Carnaval, la Policía de la provincia intensificó los operativos de control vial y detectó 14 casos de alcoholemia positiva, lo que derivó en la retención de diez vehículos.
Según la Oficina de Relaciones Policiales, fueron secuestrados ocho automóviles y dos motovehículos cuyos conductores presentaban niveles de alcohol en sangre superiores a los permitidos por la ley.
Entre los casos más graves, se registraron graduaciones que superaron ampliamente el límite legal, con valores por encima de 1,50 gramos de alcohol por litro de sangre, evidenciando un marcado incumplimiento de las normas de tránsito.

Los controles estuvieron a cargo de efectivos de la Dirección General de Seguridad Vial, quienes realizaron test de alcoholemia y verificaciones de documentación obligatoria en distintos puntos estratégicos del territorio provincial.
Desde la fuerza señalaron que estos procedimientos forman parte del Plan Integral de Prevención Vial y continuarán desarrollándose en diferentes sectores, con el objetivo de reducir la siniestralidad y desalentar conductas de riesgo al volante.
Finalmente, las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad a no conducir bajo los efectos del alcohol y a respetar las normas vigentes, recordando que este tipo de infracciones no solo implican sanciones económicas y la retención del vehículo, sino que también ponen en riesgo la vida propia y la de terceros.
