Este martes, La Mañana de Info recibió en el estudio a Mauro Díaz, médico veterinario del feedlot La Hernestina, quien conversó con Leo y Luana sobre cómo funciona el engorde a corral, qué comen los animales y por qué es clave que sepamos de dónde viene lo que ponemos en la mesa.
Con lenguaje claro y sin vueltas, Díaz explicó que cuando hablamos de feedlot nos referimos al sistema de “engorde en corral”, es decir, animales en un espacio reducido, a diferencia del modelo tradicional de cría a campo abierto.
“Hay muchos mitos”, aseguró. Uno de los más comunes es que el animal está peor por no caminar. Sin embargo, explicó que la lógica del sistema es justamente reducir el desgaste energético. “La idea es que el animal no camine tanto, y la ganancia diaria de peso es totalmente distinta a la de una cría convencional”, señaló.

Qué comen y cómo se planifica
En cuanto a la alimentación, detalló que en La Hernestina trabajan con un nutricionista que formula las dietas, y que luego él se encarga de llevarlas adelante. La base está compuesta por alfalfa como fibra, maíz picado, soja y un núcleo vitamínico-mineral.
“Se arma con insumos apropiados buscando la ganancia de peso, pero siempre con planificación”, explicó. La meta, agregó, es aumentar los kilos del animal faenado y llegar a los 400 kilos manteniendo la calidad.
Santiago, a “tope de gama”
Díaz destacó que en Santiago del Estero el sistema de engorde a corral está muy extendido y que hoy se observa una genética de alto nivel. “Antes no se veía tanto. Hoy Santiago está a tope de gama. Tenemos que aprovechar nuestras condiciones y ser eficientes”, remarcó.

Sobre el presente del sector, describió un contexto inédito a nivel internacional. Con países exportadores como Estados Unidos reduciendo su stock y una fuerte demanda de China, el escenario de alta demanda y menor oferta impacta también en el mercado interno.
“Como médicos veterinarios tenemos que apostar a esto, acompañar al productor ganadero y trabajar codo a codo. Planificar, entender la pirámide productiva, invertir en genética, mejorar el manejo reproductivo y la alimentación. Con buenas políticas de Estado, no nos puede ir mal”, sostuvo.
Bienestar animal, una bandera
Uno de los puntos centrales de la charla fue el bienestar animal. Díaz explicó que cuando se habla de este concepto se hace referencia a todas las medidas orientadas a disminuir el sufrimiento y garantizar condiciones adecuadas para el desarrollo del animal.
“Sin gritos, sin golpes, sin perros, sin picanas. El bienestar tiene que ser bandera”, enfatizó. También aclaró que los frigoríficos se rigen por protocolos específicos: el proceso de faena incluye la insensibilización del animal mediante un martillo eléctrico antes de continuar, y es distinto al método kosher.
La entrevista dejó una idea clara: conocer cómo funciona el sistema productivo no solo despeja mitos, sino que también ayuda a entender mejor qué comemos y cómo se produce la carne que llega a nuestra mesa.
