Este miércoles 18 de febrero, la comunidad católica de Santiago del Estero inicia la Cuaresma. Más allá de la imposición en la frente, existe un ritual previo cargado de simbolismo que le da sentido a esta jornada: la quema de los olivos.
El rito de la ceniza: de la gloria a la humildad
La ceniza que se utilizará mañana no es un producto industrial; nace de un proceso comunitario en las parroquias. El rito consiste en incinerar los ramos y palmas que fueron bendecidos el Domingo de Ramos del año anterior.
El Proceso: Las ramas secas se colocan en un recipiente metálico donde son quemadas por sacristanes o voluntarios. Una vez consumidas, los restos se trituran hasta obtener un polvo fino y grisáceo.
La Bendición: Ese polvo es luego bendecido por el sacerdote y, en muchos casos, asperjado con agua bendita antes de ser impuesto a los fieles.
El Simbolismo: El gesto de quemar lo que alguna vez fue verde y “glorioso” representa la destrucción de los pecados y la transformación del corazón hacia la humildad.

En todas las comunidades del territorio provincial, los fieles se acercarán para recibir la marca en la frente. Las cenizas, obtenidas de la quema de los olivos del Domingo de Ramos 2025, se imponen bajo las fórmulas: “Conviértete y cree en el Evangelio” o “Recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás”, recordatorios de la fragilidad humana y la necesidad de redención.
A partir de mañana, el ambiente en los templos santiagueños cambiará drásticamente. Siguiendo las directrices de la Iglesia y lo publicado por la agencia AICA:
-
Silencio litúrgico: Se suprime el canto del “Aleluya” y el “Gloria”.
-
Sobriedad visual: Los altares no lucirán flores y los instrumentos musicales solo se usarán para acompañar el canto, evitando cualquier tono festivo.
-
Restricciones: No se celebrarán misas de difuntos durante las cinco semanas de Cuaresma, salvo casos excepcionales como exequias o aniversarios.
La Cuaresma no es solo una serie de reglas, sino una imitación del camino de Jesús. El desierto representa el lugar de la prueba y la purificación. La Iglesia invita a los santiagueños a vivir estos 40 días buscando una “conversión profunda”, renovando la alianza bautismal a través de la oración y la caridad.

Ayuno y abstinencia
Para este miércoles 18 y el próximo Viernes Santo (3 de abril), rigen normas estrictas:
-
Ayuno (18 a 59 años): Una sola comida completa al día.
-
Abstinencia de carne (Desde los 14 años): Es obligatoria. No obstante, la Conferencia Episcopal Argentina permite reemplazar la abstinencia de carne por la de bebidas alcohólicas, una obra de caridad o una práctica de piedad fuera de los días de mayor rigor.
Con la imposición de las cenizas bajo la frase “Recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás”, los cristianos inician 40 días de “desierto espiritual”, buscando renovar su fe de cara a la Semana Santa.
