Tras 48 horas de angustia y un importante técnico, la búsqueda de Sofía Devries (23) tuvo el desenlace más temido. El cuerpo de la joven, oriunda de Villa Ballester, fue localizado al mediodía de este miércoles por buzos de la Prefectura Naval Argentina en las cercanías del naufragio del pesquero chino HU SHUN YU 809.
El hallazgo se produjo en el marco de un operativo que combinó buzos tácticos, naves de la Armada y tecnología de última generación para sortear las dificultades del lecho marino.
El cuerpo de Sofía fue encontrado a una profundidad de 20 metros, en una zona conocida por su complejidad debido a las estructuras artificiales y la visibilidad variable. Debido a que las estructuras del naufragio chino dificultaban el acceso humano, fue determinante el uso de un ROV (Robot subacuático operado remotamente).
Este dispositivo permitió mapear el fondo con precisión quirúrgica y localizar a la joven en un sector de difícil visibilidad.
Sofía formaba parte de un contingente de buceo junto a su novio, Leonardo Alonso. Lo que debía ser un paso más hacia su certificación internacional se convirtió en una emergencia fatal en cuestión de segundos.
Para la fiscal, Dra. María Angélica Cárcano, la joven habría sufrido una descompensación súbita bajo el agua. Por motivos que la autopsia deberá determinar, Sofía no pudo activar los protocolos de ascenso ni regresar a la embarcación por sus propios medios.
Personal de Buceo y Rescate de la Prefectura trabajó durante la tarde para completar la extracción del cuerpo y su traslado a tierra firme bajo un estricto protocolo forense. La comunidad de buceo local y los vecinos de Villa Ballester se encuentran conmocionados por la pérdida de una joven que, según sus allegados, era una apasionada del mar y los deportes de aventura.
