El último informe del Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella llega con mal pronóstico. Según destaca el portal Ámbito que tuvo acceso al estudio, la probabilidad de que la economía argentina abandone su fase de crecimiento en los próximos seis meses es del 99%.
Esto significa que Argentina podría entrar oficialmente en una etapa de caída o estancamiento de la actividad.
El Índice Líder funciona como un termómetro anticipado. No mide lo que pasó ayer, sino que analiza 10 datos clave hoy para decirnos qué va a pasar mañana. En enero, este índice cayó un 0,58%, confirmando una tendencia negativa.
Para llegar a ese 99% de probabilidad, los expertos se basan en el análisis de 10 componentes:
Finanzas: Cómo le va a la Bolsa de Comercio y al Merval.
Consumo: Cuántos autos se venden y qué tan confiada está la gente (Índice de Confianza del Consumidor).
Construcción e Industria: El despacho de cemento y la producción de acero y minerales.
Campo: El precio internacional de la soja.
Estado: Cuánto recauda el Gobierno por el IVA y cuánto dinero circula (M1).
Para Martín González Rozada, investigador de la Di Tella, la caída de enero se explica porque se desplomaron las acciones en la bolsa, bajó la producción en las fábricas y la recaudación de impuestos (IVA) no alcanzó a cubrir la inflación.
Pese a al pequeño rebote a fines de 2025, los datos oficiales del INDEC ya mostraban señales de agotamiento antes de empezar este año. En el segundo trimestre de 2025 cayó 0,1%, en el tercero subió 0,3%; en octubre de 2025 cayó 0,4 % y en noviembre, 0,3%.
Cuando la actividad económica se frena, el impacto no se queda solo en las planillas de los economistas. Los expertos advierten que ya se nota en tres puntos clave: menos empleo con pérdidas de puesto formales; más sueldos estancados, con salarios que no logran recuperarse y menor poder adquisitivo además de sectores en crisis, como la industria manufacturera, la construcción y el comercio son los que más están sufriendo el “parate”.
