Bailarines de Troperos Malambo recauda fondos en las peatonales para renovar su indumentaria

El ritmo del malambo irrumpe cada sábado por la mañana en las peatonales del centro capitalino. Entre el ir y venir de la gente, dos niños y una niña despliegan zapateos firmes, giros y figuras tradicionales mientras invitan a los transeúntes a colaborar con un sueño colectivo: renovar la indumentaria del grupo Troperos Malambo.

Con un cartel escrito a mano, los pequeños artistas explican el motivo de su presencia en la calle:
“Hola, estamos trabajando para que los chicos de Troperos Malambo puedan tener nueva indumentaria y seguir representando nuestra cultura con todo. ¿Nos ayudas con un granito de arena? Todo lo recaudado será destinado a sus trajes”.

La escena no pasa desapercibida. Algunos vecinos se detienen a mirar, otros se animan a acompañar el ritmo con palmas e incluso a bailar junto a los chicos. También hay quienes dejan una colaboración o acercan pequeños obsequios como muestra de apoyo.

Cultura, esfuerzo y compromiso

Troperos Malambo está integrado por niños y jóvenes que, día a día, entrenan con dedicación en una de las disciplinas más representativas del folclore argentino. El grupo funciona en el barrio Villa del Carmen y está a cargo del profesor Cristian Díaz, quien impulsa el proyecto con una fuerte impronta cultural y formativa.

El objetivo de la colecta es claro: reunir fondos para la compra de nuevas vestimentas tradicionales, un elemento clave en las presentaciones y competencias de malambo. Los trajes, botas y accesorios forman parte esencial de la puesta en escena y representan identidad y pertenencia.

Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del alias Troperomalambo, a nombre de Diana Banegas. Desde la agrupación remarcan que “cualquier aporte, por más pequeño que sea, ayuda un montón”. Además, el grupo comparte su actividad en redes sociales bajo el usuario @troperos_malambo y también recibe consultas al 3855394704.

Más que una colecta

Más allá de la recaudación, la presencia de los chicos en las peatonales es una muestra de esfuerzo y amor por la tradición. Con cada zapateo, Troperos Malambo no solo busca juntar fondos, sino también mantener viva una expresión cultural que forma parte de la identidad argentina.

Entre aplausos y sonrisas, el malambo vuelve a ocupar el espacio público, recordando que la cultura también se construye con compromiso y comunidad.

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