Lucas Walter Javier Díaz recibió ayer una condena a seis años de cárcel por comercialización de estupefacientes y por tejer una compleja red de ciberdelitos y fraudes internacionales.
La jueza Daniela Campos Nittinger dictó la sentencia del hombre residente del barrio Mishqui Mayu de la ciudad de La Banda, tras una larga investigación que arrancó en junio de 2019, bajo la dirección de la fiscal Virginia Abrate.
Tras recibir denuncias por venta de drogas, la Gendarmería Nacional intervino el teléfono de Díaz. Fue durante estas escuchas que los investigadores notaron una inconsistencia sospechosa: aunque el acusado no poseía tarjetas de crédito a su nombre, realizaba compras constantes y costosas a través de diversas billeteras virtuales.
Las pericias determinaron que Díaz era un usuario experto en la Deep Web o internet profunda. En ese entorno digital, navegaba por miles de plataformas para adquirir “packs” con información robada de tarjetas de crédito, principalmente de otros países. Con esos datos ajenos, el acusado se convirtió en un comprador compulsivo de productos de alto valor, como neumáticos, celulares de alta gama, pasajes y filtros para piletas.
Identidades robadas y autos “truchos”
Durante los allanamientos realizados en su domicilio, la Justicia secuestró 22 documentos de identidad originales pertenecientes a otras personas. Díaz utilizaba estos DNI para realizar maniobras fraudulentas, llegando incluso a llamar a las entidades bancarias fingiendo ser el titular de los documentos para autorizar operaciones.
Además del fraude informático, la causa probó que el imputado utilizó documentación falsa para vender una camioneta Toyota Hilux, la cual fue localizada tiempo después en otra provincia.
La estrategia de venta de drogas
En cuanto a la acusación por narcotráfico, el proceso judicial reveló una táctica sistemática de captación. Según declararon varios testigos, Díaz solía entregar la droga de forma gratuita al principio para generar adicción entre los consumidores, para luego comenzar a cobrarles por las sustancias.
Finalmente, Lucas Díaz fue declarado culpable de los delitos de comercialización y suministro gratuito de estupefacientes, uso de documentos falsos y defraudación. Con este fallo, la justicia santiagueña cierra un caso que combinó el narcomenudeo tradicional con la delincuencia informática de alta complejidad.
