La percepción de la corrupción en Argentina empeoró en 2025 y alcanzó su nivel más bajo desde 2019, según el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) elaborado por la organización Transparency International y difundido por el medio Buenos Aires Herald.
De acuerdo al informe (redactado por la periodista Martina Jaureguy) el país obtuvo 36 puntos sobre 100, uno menos que en 2024 (37). El índice clasifica a 182 países y territorios en una escala que va de 0 (altamente corrupto) a 100 (muy transparente), en base a la percepción de expertos y empresarios.
Con ese puntaje, Argentina se ubicó en el puesto 104 de 182 países, cinco posiciones por debajo del ranking anterior, lo que refleja una peor percepción internacional sobre los niveles de corrupción.
Los factores detrás de la caída
El reporte vincula el descenso principalmente a investigaciones por presuntos hechos de corrupción en la gestión de fondos públicos, entre ellos una causa que involucra a la ya disuelta Agencia Nacional de Discapacidad.
En ese expediente, el exdirector Diego Spagnuolo fue apartado del cargo tras la difusión de audios en los que se lo vinculaba con un supuesto esquema de coimas relacionado con contratos de medicamentos e insumos médicos. Actualmente está siendo procesado como presunto responsable del entramado. En esos audios también se mencionaba a la secretaria de la Presidencia, Karina Milei, aunque no fue imputada en la causa.
“En Argentina (36), las investigaciones sobre presunta corrupción en la gestión de fondos para medicamentos destinados a personas con discapacidad muestran […] riesgos para grupos vulnerables”, señala el informe de Transparency International.
El documento también hace referencia al denominado caso $LIBRA, en el que el presidente Javier Milei promocionó desde su cuenta de X una criptomoneda que luego fue denunciada como estafa.
Para Pablo Secchi, director ejecutivo de la ONG Poder Ciudadano —capítulo argentino de Transparency International— “la mala noticia para Argentina está seguramente vinculada a la falta de interés del gobierno en impulsar políticas anticorrupción”.
Una tendencia descendente
Argentina había alcanzado su mejor puntaje en 2019, con 45 puntos. Desde entonces, el indicador descendió de manera sostenida. El país ingresó al índice en 2012 con 35 puntos, mientras que su peor registro histórico fue en 2015, con 32.
El promedio global en 2025 se ubicó en 42 puntos. Con 36, Argentina quedó por debajo de esa media y en la mitad inferior de la tabla, aunque lejos de los países con peores desempeños, como Somalia y Sudán del Sur (9 puntos). El país mejor posicionado fue Dinamarca, con 89.
Transparency International advirtió que el promedio mundial es el más bajo en más de una década y que dos tercios de los países evaluados obtuvieron menos de 50 puntos, lo que indica que la mayoría “no logra mantener la corrupción bajo control”.
La situación en América
En el continente americano no se registraron avances significativos. La región promedió 42 puntos, igual que el promedio global.
Argentina figura entre los 15 países con peor desempeño de los 33 evaluados en América. El informe menciona consecuencias severas para la ciudadanía por hechos de corrupción en servicios públicos en países como Argentina y Perú.
En el extremo inferior de la región se ubicaron Venezuela (10), Nicaragua (14) y Haití (16). En contraste, Canadá (75), Uruguay (73) y Barbados (68) encabezaron el listado regional como las democracias con mejores indicadores. Estados Unidos, en tanto, registró su puntaje histórico más bajo: 64.
El informe concluye que, lejos de mostrar avances sostenidos, la lucha contra la corrupción enfrenta retrocesos tanto en Argentina como en gran parte del mundo.
