El valor de la hacienda tuvo subas por encima del 7% esta semana y el precio de la carne en góndola vuelve a generar preocupación. Se estima que los aumentos llegarán a todas las categorías del consumo interno- lo que podría tener una fuerte repercusión en el índice inflacionario-mientras desde el Gobierno culpan al kirchnerismo.
De acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), en enero, el precio de la carne registró un incremento del 4,9% mensual, mientras que la inflación fue de 2,9%. Mientras que, en los registros interanuales, la suba fue de 73,4%, es decir, 40 puntos más que la inflación general.
El secretario de Agricultura, Sergio Iraeta dijo a MDZ que se trata de un “problema de stock”, pero que en unos meses “se va a revertir”. Dijo que la situación no es nueva, sino que viene de hace 20 años “por políticas absolutamente negativas y regresivas, como son la prohibición de exportaciones, el establecimiento de cupos”.
“Todo tipo de intervenciones del Estado que nos llevaron a que el sector ganadero no pueda, por un tema económico, hacer las inversiones que tendría que haber hecho para que el stock ganadero aumente”, agregó.
El funcionario, alegó que “al no aumentar el stock, tenés un problema de oferta”. Para Iraeta no es solo un problema ligado a las exportaciones. “El volumen que se exporta, inclusive el año pasado, fue menor al del año anterior. No tiene nada que ver una cosa con la otra”, afirmó.
El titular del área habló también de la no intervención del Gobierno y dijo que esa “señal” “hace que un productor ganadero diga: ‘Voy a hacer una inversión a dos años, voy a hacer una inversión a tres años dejando una vaquillona de reposición, echándole un toro, esperando dos años para tener un ternero’. Eso se puede hacer si vos tenés una perspectiva de no intervención”.
“Cuando tenés un secretario de Estado que te dice a qué precio tenés que vender, dejás de tener expectativas positivas y dejás de invertir”, consideró.
A su vez, estimó que el problema se resolverá en unos meses. “Lo que está pasando con la carne es el producto de las pésimas políticas que hubo en ese sentido en la República Argentina durante los últimos treinta años, y se va a revertir. Porque ahora el tema es que los productores ganaderos van a hacer lo que tienen que hacer, más ternero, más novillo, más carne”.
“Tenés que entorar nueve meses, seis meses para destetar, seis meses para encordar. Pero si durante treinta años tuviste políticas negativas, este es el resultado, este es el resultado de lo que no habría que haber hecho”. Sin embargo, subrayó que no puede “decir si subirá o bajará” la carne en las próximas semanas.
Según Iraeta, “en términos de consumo de proteína animal, el argentino come 115 kilos por habitante por año, que es muy buen ratio” y lo comparó con el consumo promedio de un estadounidense.
El titular de Agricultura, de pasado como productor agropecuario, aseguró que los argentinos “están comprando asado” a pesar de los cambios de precios. “Por supuesto que va a haber asado, por supuesto que va a haber asado. De hecho, hay asado… Vos me decís: ‘Bueno, está un poco más caro’. Definime lo que es un precio razonable. La gente lo está pagando; si no, no lo pagaría y no subiría”, dijo.
