San Martín dio un paso firme en la Copa Argentina. Con autoridad y una actuación inteligente, derrotó 2-0 a Deportivo Madryn en el estadio Estadio Eduardo Gallardón y selló su clasificación a la próxima instancia del certamen.
El equipo dirigido por Ariel Martos construyó la victoria desde el orden y la paciencia. Durante la primera mitad mostró solidez defensiva. El quiebre llegó apenas comenzado el segundo tiempo, cuando Dante Álvarez apareció para capitalizar una jugada y romper el cero. El gol le dio tranquilidad al Verdinegro y modificó el desarrollo del encuentro.
Con la ventaja, San Martín manejó mejor los tiempos y obligó a Madryn a adelantar sus líneas. Nicolás Pelaitay se adueñó del mediocampo, Carlo Lattanzio aportó claridad en la circulación y Leonardo Monje ofreció movilidad constante en ataque. El equipo sanjuanino evitó el golpe por golpe y administró la diferencia con criterio.
Del otro lado, Madryn intentó reaccionar con variantes ofensivas y mayor presencia en campo rival. Generó aproximaciones, sobre todo a través de centros y pelotas detenidas, pero chocó con una defensa firme. Emanuel Aguilera y Julián Marchio respondieron en los momentos de mayor exigencia, mientras que Maximiliano Velazco transmitió seguridad bajo los tres palos.
Cuando el partido ingresaba en su tramo decisivo, San Martín encontró el golpe definitivo. Federico Murillo aprovechó una acción precisa tras asistencia de Nazareno Funez y marcó el 2-0 que terminó de inclinar la balanza. El tanto desató el alivio y apagó cualquier intento de reacción del conjunto sureño.
Los minutos finales mostraron el carácter del Verdinegro: concentración, despejes oportunos y control del juego. Más allá del resultado, el triunfo deja señales positivas por el equilibrio colectivo, la eficacia en los momentos clave y la solidez estructural.
Con esta victoria, San Martín avanza en la Copa Argentina y suma un envión anímico importante. En la próxima instancia lo espera Platense, en un duelo que promete ser exigente y atractivo.
