En el marco de los 50 años del último golpe cívico-militar y eclesiástico en Argentina, que se conmemorarán el próximo 24 de marzo, “La Mañana de Info” dialogó por videollamada con Cecilia Melián, docente e integrante de la agrupación H.I.J.O.S., quien brindó detalles sobre la organización de la marcha y reflexionó sobre el contexto político actual.
Organización de la marcha en Santiago del Estero
Melián informó que la primera reunión organizativa se realizará este jueves a las 19 en el Instituto Espacio por la Memoria, ubicado en calle 25 de Mayo 47. Allí comenzarán a delinear las acciones con vistas a una fecha que definió como “trascendental”.
“Nos toca en un contexto lamentablemente de mucho negacionismo desde el gobierno nacional y una parte de la sociedad”, señaló. En ese sentido, remarcó que la convocatoria del 24 de marzo no solo apunta a la conmemoración histórica, sino también a reflexionar sobre el presente.
Negacionismo y avance de la derecha
Durante la entrevista, Cecilia expresó preocupación por el avance de discursos negacionistas y relativistas, especialmente impulsados —según indicó— desde sectores del oficialismo nacional, que niegan o minimizan el carácter genocida del terrorismo de Estado.
“Lo que antes se necesitó hacer con la desaparición de 30 mil trabajadores, estudiantes y militantes, hoy lo están logrando avanzar por otras vías”, afirmó, vinculando el pasado con debates actuales como la reforma laboral y la quita de derechos.
Desde H.I.J.O.S., sostuvo, el objetivo es mantener viva la memoria para analizar qué transformaciones se lograron en estos 50 años y qué retrocesos se evidencian en materia de derechos humanos, laborales y culturales.
Juventudes y memoria: una disputa de sentido
Consultada sobre el impacto de los discursos negacionistas en las nuevas generaciones, Melián reconoció que existe un avance de sectores de ultraderecha entre jóvenes, pero aclaró que no se trata de una postura homogénea.
“No todas las juventudes están en esa”, expresó, y recordó que cada generación atravesó contextos adversos. En los años noventa, por ejemplo, la propia conformación de H.I.J.O.S. se dio en el marco de las leyes de impunidad, como la Obediencia Debida y Punto Final, junto con los indultos.
En ese sentido, reivindicó la lucha histórica de las Madres y Abuelas que comenzaron a marchar en la Plaza de Mayo en plena dictadura, y afirmó que hoy también existe la posibilidad de construir nuevos proyectos colectivos desde la memoria.
“El imposible solo tarda un poco más”, citó como lema de la organización regional, destacando la importancia de renovar las luchas y generar nuevas formas de comunicación con las juventudes.
Los 30 mil: cifra histórica, política y simbólica
Sobre los cuestionamientos a la cifra de 30 mil desaparecidos, Melián explicó que se trata de un número construido a partir de la recopilación de archivos y denuncias, pero también de una cifra simbólica y abierta.
En provincias del interior, como Santiago del Estero, aún existen familias que no han podido denunciar por miedo o por falta de recursos, lo que complejiza el registro definitivo. “La verdad completa la tienen los genocidas”, afirmó, aludiendo al pacto de silencio que aún persiste.
En ese marco, sostuvo que la cifra representa no solo un dato estadístico sino la dimensión del plan sistemático de desaparición forzada implementado durante la dictadura.
Memoria para pensar el futuro
A 50 años del golpe, desde H.I.J.O.S. plantean que la memoria no debe limitarse al recuerdo del horror, sino también rescatar las luchas y resistencias que se gestaron incluso en los momentos más oscuros.
La marcha del próximo 24 de marzo se proyecta así como un espacio de memoria activa y de posicionamiento frente a los discursos que buscan relativizar el terrorismo de Estado. En palabras de Melián, se trata de “pensar qué pasó, qué transformamos y qué nos falta para construir el país que soñamos”.
