En la previa del partido de River Plate ante Banfield, el Monumental vivió una jornada cargada de emociones y mensajes contundentes desde las tribunas. En el último día del segundo ciclo de Marcelo Gallardo como entrenador, los hinchas dejaron en claro su postura: ovación cerrada para el técnico más ganador de la historia del club y silbidos generalizados para la mayoría de los futbolistas.
Cuando la voz del estadio anunció el nombre del Muñeco, el aplauso fue unánime y sostenido. La gente se puso de pie para rendirle homenaje a quien marcó una era inolvidable en la institución, más allá de que este segundo ciclo no haya cumplido con las expectativas deportivas. El reconocimiento fue una muestra del cariño y la gratitud acumulada por años de títulos y noches históricas.
El contraste llegó inmediatamente después. Al mencionarse los nombres de los jugadores, desde las cuatro tribunas bajaron silbidos e insultos, reflejando el descontento por el bajo nivel mostrado en el último tiempo. El clásico “jugadores…” retumbó antes del pitazo inicial de Hernán Mastrángelo, síntoma claro del mal momento futbolístico que atraviesa el equipo.
Así, el Monumental habló en una tarde especial: reconocimiento eterno para Gallardo y un fuerte llamado de atención para un plantel que quedó en deuda con su gente. La despedida del Muñeco estuvo marcada por la emoción, pero también por la exigencia innegociable de un público que nunca deja de expresar lo que siente.
Salieron los jugadores de River a hacer el calentamiento, se cantó por Gallardo y después vinieron las canciones contra los jugadores.
Recién se cantó “En River Plate hay que ganar y no pensar en que boliche ir a bailar”. pic.twitter.com/DM6eU0Gwt1
— SpiderCARP 🤟🏻🕷️ (@SpiderCarp23) February 26, 2026
