Marcelo Gallardo dirigió este jueves su último partido como entrenador de River Plate en su segundo ciclo al frente del equipo. Fue victoria 3-1 ante Banfield en un Monumental repleto y cargado de emociones, en una jornada que quedará marcada por la despedida del técnico más ganador de la historia del club.
La decisión del Muñeco se conoció días atrás, tras una serie de resultados adversos que incluyeron la dolorosa caída frente a Vélez Sarsfield. El anuncio llegó mediante un emotivo video publicado en las redes oficiales del club.
Un estadio volcado al agradecimiento
Como es habitual, el Monumental abrió sus puertas tres horas antes del encuentro y desde temprano los hinchas colmaron las tribunas con banderas y camisetas alusivas al entrenador. En la San Martín alta se desplegó una bandera con el mensaje: “Que la noticia no tape la historia. Gracias eternas Muñeco y cuerpo técnico”.
En paralelo, el presidente electo Stefano Di Carlo le dedicó un mensaje en redes sociales agradeciéndole por su compromiso y por haber cambiado la historia del club. También la cuenta oficial publicó un video repasando su trayectoria como jugador y entrenador.

Un once con sello de inferiores
Una hora antes del inicio confirmó una formación con fuerte presencia de futbolistas surgidos del club. En el que sería su último once, nueve titulares tenían pasado en las inferiores riverplatenses.
El clima fue intenso. Mientras el nombre del Muñeco era ovacionado por más de 80 mil hinchas, hubo silbidos para los jugadores, apuntados como responsables del flojo presente futbolístico. Al grito de “Muñeco, Muñeco”, el entrenador se levantó del banco para agradecer.
Los goles y los abrazos
A los 13 minutos, Lucas Martínez Quarta abrió el marcador y fue directo a abrazar a su entrenador, quien lo hizo debutar en 2017. El estadio explotó en aplausos.
River dominó el primer tiempo, pero antes del descanso, Mauro Méndez empató tras una asistencia de Tiziano Perrotta. Gallardo casi no mostró reacción.
En el complemento, los goles de Sebastián Driussi y Joaquín Freitas sentenciaron el 3-1. Ambos repitieron el ritual: abrazo con el DT y ovación generalizada.
Tras el pitazo final de Hernán Mastrángelo, la hinchada desplegó telones con la imagen del Muñeco y su cuerpo técnico, mientras las cuatro tribunas lo despedían de pie.
Las últimas palabras
En conferencia, Gallardo agradeció el cariño:
“Simplemente agradecer. Gracias a la gente por otra noche de amor incondicional. Retribuir todo ese cariño a veces es difícil”.
Y dejó una frase que resonó en todo Núñez:
“Uno se va, pero no se va nunca. Voy a estar muy pendiente de lo que pase en este club durante el tiempo que esté afuera”.
También dedicó un mensaje al plantel y a la dirigencia:
“Le deseo de todo corazón a este club, a este plantel y a esta dirigencia que se pueda reponer y volver a ponerse de pie para lo que viene”.
Así, entre abrazos, ovaciones y una victoria, el Muñeco cerró su segundo ciclo. Se fue del banco, pero no del corazón de River.
