Los polémicos comentarios de Ricardo Arjona sobre el bullying y la crianza de hoy

El cantautor guatemalteco Ricardo Arjona volvió a quedar en el centro del debate público tras una serie de comentarios realizados durante su presentación en el Madison Square Garden, en el marco de su gira Lo que el seco no dijo por Estados Unidos.

En medio del show, el artista reflexionó sobre la crianza actual, el bullying y ciertas expresiones identitarias contemporáneas, lo que generó reacciones divididas en redes sociales y medios de comunicación.

 

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Una anécdota familiar como punto de partida

Arjona comenzó su intervención recordando una frase que, según relató, le decía su madre cuando era niño:

“Mijo, usted aquí no tiene ni voz ni voto hasta que no aporte. Por ahora, cállese la boca”.

A partir de esa experiencia personal, el músico sostuvo que en la actualidad muchos padres “se sienten culpables” frente a sus hijos y, por ese motivo, tienden —según su visión— a complacerlos en exceso.

La referencia a los “therians”

En ese contexto, ironizó sobre decisiones cotidianas que, a su entender, hoy se delegan en los menores, como qué comer o adónde ir de vacaciones. Fue entonces cuando lanzó una frase que desató la controversia:

“Ahora deje que el niño decida de qué quiere ir hoy a la escuela: de niño, de niña, de animalito… lo que se le antoje”.

El comentario fue interpretado como una alusión a los llamados therians, personas que sienten o expresan una identidad vinculada simbólicamente con un animal, un fenómeno que ha generado debates en redes sociales y en algunos ámbitos educativos.

Las declaraciones fueron rápidamente viralizadas y provocaron tanto apoyos como críticas, especialmente por considerar que simplifican o ridiculizan discusiones actuales sobre identidad y crianza.

Su mirada sobre el bullying

Durante el mismo segmento del espectáculo, Arjona también se refirió al bullying. Aseguró que en su generación esas experiencias “hacían más fuertes” a las personas y señaló que antes no se discutían con la misma apertura que en la actualidad.

Sus dichos reavivaron el debate sobre cómo abordar la violencia escolar y si las comparaciones entre generaciones aportan o no a la comprensión del problema.

Las expresiones del artista alcanzaron amplia difusión en plataformas digitales, donde usuarios debatieron sobre los límites de la ironía en el escenario y el rol de las figuras públicas al opinar sobre temas sensibles como la crianza, la identidad y la violencia escolar.

Mientras algunos defendieron su derecho a expresar una postura crítica sobre los cambios culturales, otros consideraron que sus palabras desinforman o banalizan realidades complejas.

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