Una escena de caos y dolor se apoderó de las calles milanesas este viernes 27 de febrero. Poco después de las 16:00 horas, un tranvía de última generación descarriló en la calle Vittorio Veneto, en el trayecto entre la Plaza de la República y Porta Venezia, terminando su recorrido incrustado contra el escaparate de un restaurante y un edificio de viviendas.
El balance provisional de las autoridades confirma el fallecimiento de dos personas: un pasajero que viajaba en el convoy y un peatón que fue arrollado por la unidad fuera de control. Además, hay al menos 39 heridos, de los cuales varios se encuentran en estado grave y fueron trasladados de urgencia a los hospitales Policlínico, Niguarda, Fatebenefratelli y San Raffaele.
El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, se hizo presente en el lugar y señaló que la principal línea de investigación apunta a un factor humano y no a un fallo técnico del vehículo. Según fuentes locales, el conductor —un trabajador con experiencia— habría manifestado haberse “sentido mal” instantes antes del impacto.
Sin embargo, los peritos judiciales también evalúan la posibilidad de un exceso de velocidad. El modelo implicado es un nuevo Tramlink bidireccional que comenzó a operar hace pocas semanas. Según los primeros indicios, en un cruce donde el sistema de agujas estaba posicionado para girar, el tranvía habría tomado la curva con demasiada fuerza, provocando que la unidad se inclinara e invadiera la vía contraria antes de chocar.

Operativo de emergencia y conmoción oficial
El impacto fue tan violento que varias personas quedaron atrapadas entre los hierros retorcidos del tranvía. Los bomberos destinaron cinco unidades para las tareas de rescate, mientras que el servicio de emergencias desplegó 13 ambulancias y montó una tienda de campaña de Protección Civil en plena calle para realizar el primer triaje de los heridos.
La empresa de transportes ATM se declaró “profundamente conmocionada” y el Fiscal General de Milán, Marcello Viola, confirmó la apertura de una causa por homicidio involuntario y lesiones por negligencia.
La tragedia ha escalado al máximo nivel institucional. La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, envió su “más sentido pésame” a las familias de las víctimas a través de sus redes sociales. Asimismo, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, agradeció la labor de los rescatistas y expresó su solidaridad con la ciudad de Milán.
