El desborde del Río Salado continúa generando complicaciones en el norte provincial. En la localidad de La Candelaria, departamento Copo, el Gobierno de la Provincia mantiene un operativo activo para asistir a las familias afectadas por el avance del agua.
Bajo la coordinación de Defensa Civil y la Subsecretaría de Desarrollo Social, se realizó un relevamiento territorial que alcanzó a diez familias damnificadas. El operativo no solo incluyó la entrega de asistencia directa y contención social, sino también el traslado preventivo de vecinos en zonas de alto riesgo.

Desde los organismos oficiales destacaron que la prioridad absoluta son los niños, niñas y adultos mayores. El trabajo se realiza en conjunto con las comisiones municipales de la región para monitorear el comportamiento del río y garantizar la seguridad de los pobladores rurales ante la persistente emergencia hídrica.
