El vínculo histórico entre Margarita Barrientos y Mauricio Macri atraviesa su momento más tenso. La dirigente social salió al cruce de las recientes declaraciones del exmandatario, quien había afirmado que “un pobre de hoy vive igual o mejor que un rey de hace 100 años”. Para Barrientos, estas palabras no solo están alejadas de la realidad, sino que representan una falta de respeto para quienes sufren el hambre a diario.
En declaraciones a Radio 750, la referente de Villa Soldati fue tajante: “Díganme a dónde un pobre vive como un rey, es como burlarse”. Barrientos cuestionó la desconexión de la clase política con el territorio, señalando que los dirigentes “viven en una nube donde a ellos no les hace falta nada”.
“A la gente le falta trabajo, le falta pan todos los días en la mesa y tiene que viajar en un tren apretado para buscar comida a un comedor”, describió sobre la rutina de miles de argentinos que asisten a sus centros.
Margarita Barrientos desmitificó los datos oficiales que sugieren una mejora en los indicadores sociales al advertir que la situación en los comedores es actualmente crítica. La referente social detalló que hoy atienden a cerca de 5.000 familias y alertó sobre un incremento notable de jubilados que, tras los últimos ajustes, ya no llegan a cubrir sus necesidades básicas y deben recurrir por primera vez a buscar un plato de comida, una realidad que le causa una profunda tristeza. Asimismo, aseguró que en sus recorridas federales no percibe rastros de la baja de la pobreza, encontrando en las provincias a personas sin un lugar digno para vivir ni trabajo, mientras los jóvenes se ven obligados a emigrar de sus lugares de origen por no tener medios para subsistir.
Una relación compleja: el aporte de Macri
A pesar de la dureza de sus críticas, Barrientos aclaró que el expresidente mantiene su colaboración económica personal con el comedor. “Gracias a Dios Macri aporta, pero así como él, hay mucha gente que aporta y por eso el comedor sigue existiendo”, explicó, separando la asistencia material de la discrepancia ideológica y política.
El cruce marca un punto de inflexión, ya que Barrientos fue durante años la cara social más visible vinculada al PRO. Sin embargo, ante el avance de la crisis, la fundadora de Los Piletones optó por priorizar el relato de lo que sucede en los barrios: “A mí nadie me cuenta la realidad, yo la veo todos los días”.
