La madrugada de este domingo 1 de marzo de 2026 marca un punto de inflexión histórico en el conflicto de Medio Oriente. La Fuerza Aérea de Israel ejecutó una serie de bombardeos directos contra objetivos estratégicos en el centro de Teherán y trasladó el combate al núcleo político y administrativo del régimen iraní.
A través de un comunicado en Telegram, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron del inicio de esta ofensiva. Las explosiones, que se sintieron con una intensidad devastadora, dejaron columnas de humo visibles desde diversos puntos de la capital iraní. Así, la guerra cruzó una frontera que se consideraba infranqueable.
Según reportes de la agencia local FARS, vinculada a la Guardia Revolucionaria, el foco de los ataques se centró en la intersección de Seyyed Khandan y Qasr. Esta zona es de vital importancia logística, ya que allí se asientan diversas sedes institucionales y ministerios clave del gobierno iraní.
Testigos presenciales y corresponsales internacionales describieron una escena de caos absoluto. Percibieron diez explosiones masivas distribuidas en cuatro oleadas sucesivas que sacudieron los cimientos de la ciudad.

El estruendo de los misiles fue seguido por un denso olor a humo y escenas de pánico en las calles, donde el llanto de niños y los gritos de la población civil marcaron la tónica de una noche de terror.
Aunque Israel asegura atacar infraestructura del “régimen terrorista”, la cercanía de las detonaciones a zonas residenciales eleva la tensión humanitaria al máximo.
Sangre en las cercanías de Jerusalén
La República Islámica no tardó en responder al desafío. Pocas horas después de los bombardeos en Teherán, una lluvia de misiles fue lanzada hacia territorio israelí, logrando vulnerar los sistemas de defensa en zonas específicas del sur.
El impacto más grave se registró en Beit Shemesh, una localidad situada en las inmediaciones de Jerusalén. De acuerdo con los servicios de emergencia de United Hatzalah, un proyectil impactó de lleno contra una estructura, dejando un saldo de varios heridos de gravedad. La policía local ha acordonado la zona mientras los equipos de rescate trabajan entre los escombros de lo que parece ser un edificio civil.
