La polémica entre el joven argentino Gianluca Prestianni y Vinícius Júnior sumó un nuevo capítulo con la palabra de José Mourinho. El entrenador del Benfica fijó una postura firme pero equilibrada frente a la acusación del brasileño, quien señaló al delantero por un presunto acto racista.
Lejos de alinearse automáticamente con su futbolista o de cargar contra el rival, el técnico portugués pidió prudencia. “No quiero vestir ni la camiseta blanca del Real Madrid ni la roja del Benfica”, expresó, en referencia a la necesidad de no tomar partido por inercia.
Sin embargo, también lanzó una advertencia directa hacia Prestianni: “Si se prueba que mi jugador no respetó estos principios, que son los míos y los del Benfica, su carrera conmigo se acaba”. Y fue aún más contundente: “Si es efectivamente culpable, no volveré a mirarlo de la misma manera y conmigo terminó”.
Mourinho dejó en claro que existe respaldo mientras no haya pruebas concluyentes, pero que no habrá protección automática si los hechos confirman una falta. “No soy un letrado, pero tampoco un ignorante. ¿La presunción de inocencia es un derecho humano o no?”, planteó, en defensa de la cautela ante el juicio mediático.
Diferencias y rumores de mercado
En la misma conferencia, el luso también se refirió a Álvaro Arbeloa. Sin romper el vínculo personal, marcó diferencias públicas: “Yo amo a Álvaro y lo voy a continuar haciendo, pero creo que quien tomó la posición correcta fui yo y no él. Hay que tener una posición equilibrada”.
Además, respondió con ironía a las versiones que lo vinculaban nuevamente con el Real Madrid y a una posible salida del club portugués. “Cuando dijeron que el partido contra el Real Madrid era una oportunidad para que yo volviera, dejaron escapar algo importante. En esta sala dije que era posible decir no a Florentino Pérez. ¿Creen que diría eso si quisiera salir del Benfica para ir al Real Madrid? ¿Creen que soy estúpido?”, lanzó. Y remató: “Tengo muchos defectos, pero no soy estúpido”.
Compromiso con Benfica
Mourinho cerró su intervención reafirmando su compromiso contractual y deportivo con el club lisboeta: “Quiero respetar mi contrato con el Benfica. Y si el club quiere renovarlo por más años, firmo sin discutir una sola coma. Pero solo quiero jugar un campeonato, no dos”.
En un contexto cargado de acusaciones y especulaciones, el entrenador optó por un discurso medido, aunque dejó una advertencia clara: si la culpabilidad de su jugador se confirma, su decisión será terminante.
