Mientras la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo ultima detalles para la contratación de Eduardo Coudet como sucesor de Marcelo Gallardo, este lunes desde las 22.15 Marcelo Escudero volverá a sentarse en el banco de la Primera de River para dirigir su segundo partido como interino, cuando el Millonario enfrente a Independiente Rivadavia.
El único antecedente del “Pichi” al frente del plantel profesional se remonta al 4 de agosto de 2024, en plena transición entre los ciclos de Martín Demichelis y Gallardo. Aquella tarde, River empató 0-0 frente a Unión de Santa Fe por la novena fecha de la Liga Profesional.
En ese encuentro, Escudero apostó fuerte por juveniles a los que conocía de su trabajo en Reserva. Convocó a nombres como Daniel Zabala, Agustín Ruberto e Ian Subiabre, y además hizo debutar profesionalmente a Santiago Lencina, en una clara señal de su confianza en el semillero millonario.
Un hombre de la casa
Escudero, de 51 años, conoce en profundidad el mundo River. Como futbolista vistió la banda roja entre 1996 y 2002, disputó 167 partidos y convirtió 17 goles. En ese período conquistó ocho títulos, seis locales y dos internacionales, entre ellos la histórica Copa Libertadores de 1996. En aquella final ante América de Cali fue protagonista al asistir a Hernán Crespo para el 2-0 decisivo en el Monumental, tras la derrota 1-0 en Colombia.
Su vínculo con el club continuó años más tarde como ayudante de campo de Ramón Díaz entre 2012 y 2014. Luego, en 2020, regresó por pedido de Gallardo para trabajar en las divisiones juveniles. Desde 2022 está al frente de la Reserva, donde dirigió 88 partidos, con 49 triunfos, 18 empates y 21 derrotas, y obtuvo la Copa Proyección 2024 y el Trofeo de Campeones ante Vélez Sarsfield, imponiéndose por penales.
Muchos de los juveniles que hoy integran el plantel profesional pasaron por sus manos, lo que refuerza su conocimiento del grupo en este nuevo interinato.
Su experiencia fuera de Núñez
Lejos de River, Escudero tuvo una sola experiencia como entrenador principal en Primera: fue en 2016, al frente de Fénix, en la B Metropolitana. Allí dirigió ocho encuentros, con un saldo de un triunfo, dos empates y cinco derrotas.
Ahora, en medio de otra transición en Núñez, el Pichi afrontará un nuevo desafío al mando del primer equipo, mientras el club define al sucesor definitivo de Gallardo.
