Un ciudadano de origen senegalés abrió fuego en una zona de bares universitarios en Austin. Hay 18 heridos, tres de ellos en estado crítico. El gobernador Greg Abbott lanzó una dura advertencia: “Texas responderá con fuerza decisiva”.
La madrugada de este domingo se transformó en una tragedia en Austin, Texas, cuando un tiroteo en una popular zona de bares universitarios dejó un saldo de tres personas muertas y 18 heridas. El atacante, un ciudadano estadounidense de origen senegalés con más de 15 años de residencia en el país, fue abatido por la policía tras iniciar una ráfaga de disparos desde su vehículo y continuar a pie. El FBI intervino de inmediato tras hallar “indicios” en el auto del sospecho que apuntan a posibles nexos con el terrorismo internacional.
El ataque: 57 segundos de caos
El incidente comenzó alrededor de las 2:00 AM (hora local). Según informó la jefa de la policía de Austin, Lisa Davis, el tirador merodeó la zona antes de actuar. “Prendió las luces de parqueo, bajó la ventana y empezó a disparar desde el auto hacia el patio del bar”, detalló Davis.
La respuesta oficial fue inmediata: los servicios de emergencia llegaron al lugar apenas 57 segundos después de los primeros llamados. Pese a la rapidez, el saldo es devastador:
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Fallecidos: 3 personas.
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Heridos: 18 trasladados, con 3 víctimas en estado crítico.
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Agresor: Abatido en el lugar por agentes de la patrulla.

Aunque las autoridades aún evalúan si se trata de un brote de salud mental o un ataque planificado, el agente especial del FBI, Alex Doran, confirmó el hallazgo de material sospechoso en el vehículo del atacante que sugiere una motivación ideológica.
El gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, vinculó el episodio con el contexto geopolítico actual: “A cualquiera que esté pensando en aprovechar el conflicto en el Medio Oriente para amenazar a Texas, entiéndalo con claridad: responderemos con fuerza contundente”, sentenció en un comunicado oficial.
