Caso Gallo: El Gobierno evalúa denunciar a la AFA por traición a la patria

El regreso al país del gendarme Nahuel Gallo, tras 448 días de detención ilegal en Venezuela, ha desatado un escándalo político sin precedentes. Lo que debería haber sido una noticia de alivio humanitario se transformó en el nuevo campo de batalla entre la Casa Rosada y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), a tal punto que el Ejecutivo nacional analiza avanzar judicialmente contra Claudio “Chiqui” Tapia bajo cargos tan graves como “traición a la patria”, “sedición” y “usurpación de funciones públicas”.

La polémica estalló cuando se supo que la liberación de Gallo no fue fruto de la diplomacia oficial argentina —que no tiene relaciones con el régimen de Nicolás Maduro desde agosto de 2024— sino de una gestión paralela encabezada por la AFA. A través de vínculos con la Federación Venezolana de Fútbol y la CONMEBOL, la entidad dirigida por Tapia logró lo que el Gobierno intentaba vía Estados Unidos e Italia.

“Es una organización no gubernamental interfiriendo en un país con una dictadura narcoterrorista, arrogándose funciones públicas”, dispararon desde Balcarce 50. Para el entorno del Presidente Milei, la AFA actuó como un “estado paralelo” para arrebatarle al Gobierno la foto del rescate y obtener “crédito social” frente a las múltiples investigaciones judiciales que cercan a su dirigencia.

Acusaciones de “vínculos con el chavismo”

El Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich, coincidieron en que el régimen de Delcy Rodríguez prefirió entregar al gendarme a “quienes son parte de su ideología” antes que darle un triunfo político a Milei.

En los pasillos de la Casa Rosada, la especulación es aún más oscura. Fuentes oficiales confirmaron a agencias de noticias que investigarán a fondo la naturaleza de los vínculos entre la AFA y el gobierno venezolano. Entre las figuras penales que baraja el equipo legal de la Presidencia se encuentran, traición a la Patria, por negociar con una potencia extranjera hostil por fuera de los canales del Estado, sedición y espionaje ilegal, por interferir en negociaciones de seguridad nacional y usurpación de funciones: Por ejercer facultades diplomáticas que competen exclusivamente a la Cancillería.

La gestión del rescate fue operada por la mano derecha de Tapia, Pablo Toviggino, quien habría aprovechado los puentes del fútbol sudamericano para llegar a la cúpula chavista. Mientras tanto, el “Chiqui” Tapia no pudo viajar a recibir a Gallo debido a una prohibición de salida del país dictada por el juez Diego Amarante, en una causa por retención indebida de aportes.

Desde el Gobierno lanzaron una pregunta punzante: “¿Por qué trajeron solo a Nahuel?”, en referencia a Germán Giuliani, el otro argentino que aún permanece detenido en las cárceles de Venezuela. Según el oficialismo, la AFA seleccionó a Gallo por su alto perfil público para intentar “frenar su caída” judicial.

El gendarme Nahuel Gallo con su familia y funcionarios del Gobierno nacional en Ezeiza tras su regreso a la Argentina.

Recepción dividida en Ezeiza

A pesar del malestar, el Gobierno buscó su propia foto. Esta madrugada, el gendarme fue recibido en Ezeiza por el canciller Pablo Quirno y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva. Aunque Javier Milei minimizó la participación de la AFA tildándola de “cuestión de vigesimoquinto orden”, la maquinaria legal del Estado ya trabaja para que Tapia y su comisión directiva den explicaciones ante la Justicia por lo que consideran una afrenta directa a la soberanía nacional.

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