El jugador del Negro anticipó el duelo de este sábado a las 11.30 en el Vicente Rosales frente a Ferro Carril Oeste. Remarcó la importancia de la defensa, el control del uno contra uno y la necesidad de consolidar la identidad en esta recta final.
En la previa del choque ante Ferro, Valentín Forestier no dudó en calificar al rival como uno de los más exigentes del campeonato. “Es un rival durísimo, lo viene demostrando durante la temporada. Encontró su juego y lo está haciendo muy bien”, señaló, consciente del momento que atraviesa el conjunto de Caballito.
En ese contexto, explicó cuál será la clave para competir y dar el golpe en casa. “Sabemos qué es lo que tenemos que hacer nosotros: salir a defender duros, tratar de controlar todos los uno contra uno que tienen y los cambios de ritmo. Y obviamente esperamos darle un triunfo en casa a nuestra gente”, afirmó.
Al mismo tiempo, Forestier hizo referencia a las distintas versiones que mostró el equipo en los últimos partidos y dejó en claro cuál es el modelo a seguir. “El Olímpico que más queremos nosotros es el que es aguerrido, el que hace las cosas bien en defensa y se presta la pelota en ataque. Ahí es cuando mejor jugamos y cuando más salen las cosas”, sostuvo.

Por eso, el desafío inmediato pasa por sostener esa identidad durante todo el encuentro. “Buscaremos eso: tener una buena defensa, hacer la transición al ataque y tratar de mantenerlo los 40 minutos”, agregó, poniendo el foco en la regularidad como factor determinante.
En lo personal, el escolta se mostró conforme con su presente en esta etapa del torneo. “Bien, volviendo a trabajar estas dos o tres semanas con el cuerpo técnico, tratando de pulir detalles para esta etapa final”, comentó.
Finalmente, al analizar el ánimo del plantel, destacó el compromiso colectivo más allá de algunas ausencias momentáneas. “Bien, el grupo está entusiasmado. Falta que se vuelvan a unir tres jugadores, pero le metimos durísimo esta semana. Es cosa de esperarlos con el mejor ritmo”, cerró, con la mira puesta en un nuevo desafío en el Vicente Rosales.
