La Justicia ratificó la vigencia de la prisión preventiva para Facundo Salazar, único imputado por el asesinato de Joaquín Herrera en el barrio Sarmiento. El juez de Control y Garantías, Dr. Rodolfo Amestegui, rechazó ayer el pedido de libertad solicitado por la defensa, haciendo lugar a la firme oposición presentada por el Ministerio Público Fiscal.
El magistrado consideró que los riesgos procesales y la gravedad del hecho ameritan que el acusado continúe detenido mientras la causa se encamina hacia la etapa de juicio. La decisión fue respaldada por los argumentos del fiscal Martín Silva, quien subrayó la naturaleza violenta del ataque ocurrido el 29 de julio de 2024.
El trágico episodio tuvo lugar en el barrio Sarmiento de la ciudad Capital y generó entonces algunos incidentes con bandas antagónicas. Según la reconstrucción de los hechos, Salazar y Herrera protagonizaron una jornada de extrema tensión que escaló en tres enfrentamientos distintos durante el mismo día.
Luego de dos riñas previas, lse cruzaron por tercera vez. Fue en ese último encuentro donde Salazar, armado con un cuchillo, le asestó una puñalada mortal a Herrera directamente en el corazón.
Tras dejar a la víctima agonizando, el agresor se dio a la fuga y logró evadir a las autoridades durante las primeras horas. Sin embargo, un importante despliegue policial permitió localizar y detener a Salazar al día siguiente del crimen y desde entonces permanece bajo custodia.
Actualmente, el expediente está caratulado como “homicidio simple”. Durante la audiencia, la defensa intentó lograr el cese de la prisión preventiva argumentando una supuesta falta de peligrosidad o nuevos elementos, pero el juez Amestegui fue contundente al denegar el beneficio.
Salazar deberá esperar el debate oral y público en prisión. Su condena, según el Código Penal argentino, oscila entre los 8 y los 25 años de cárcel.
