Dolor en el ambiente periodístico: murió Alfredo “Fredy” Peláez

El ambiente periodístico de Santiago del Estero atraviesa horas de profunda tristeza tras conocerse el fallecimiento de Alfredo “Fredy” Peláez, a los 69 años, reconocido periodista que formó parte de la redacción de diario El Liberal.

Peláez fue recordado por colegas y amigos como un profesional de estilo propio, creatividad para contar historias y una marcada pasión por el oficio periodístico. Durante años compartió trabajo y experiencias con numerosos periodistas que hoy lo despiden con emotivos mensajes.

Uno de los testimonios más sentidos fue el de su ex compañero y amigo Juan Gómez Santucho, quien a través de sus redes sociales compartió un extenso mensaje de despedida recordando su trayectoria, su personalidad y los años que compartieron en la redacción. A continuación, el texto completo publicado por Gómez Santucho:

“Alfredo Fredy Peláez no tiene vida

Hace unos momentos mi hermano de la vida Fredy cerro sus ojos y se fue sin decir adiós. Dejó una ausencia tan presente que parece hablar más que ellas (las palabras). No son las palabras las que nos rompen, sino el eco de su falta, la forma en que el silencio ocupa cada rincón que solíamos compartir de una manera especial cuando trabajamos juntos en el diario El Liberal de antes. Sin duda hay ausencias que no son huecos, Son cicatrices que respiran cuándo nadie las mira. Estoy bloqueado y no hace mucho había escrito como un homenaje en vida a mi compañero de trabajo Fredy. Digo que aquel escrito quedó congelado en mi inconsciente y se vuelve presente hermano ñancul.

Alfredo Fredy Peláez – La identidad de un periodista de alma

Dicen que cuando pasan los años, uno más pasa el tiempo con los recuerdos. La verdad que es lo que me pasa a los 81. Y confieso que tengo miedo del tiempo que se va. Hoy sigo la huella de los recuerdos. Ocurre que los recuerdos de mi vida de periodista en El Liberal de antes, han hecho un nido en mi alma. Hoy quiero reconocer que tuve un compañero de trabajo que con el tiempo se ha convertido en un gran amigo y hermano de la vida.

Se trata de Alfredo Fredy Peláez. Dueño de una frondosa imaginación para encontrar y tratar la noticia. Innegable simpatía. Me asombraba esa aptitud innata en él, de vivir en la diferencia. Era la gran tarea. Eran otros tiempos. Hoy no se puede distinguir la realidad por aquello de la fake news. Veía en él la facilidad y la nueva forma de comunicar la información más descontracturada. Con un estilo o lenguaje propio. Tenía una forma de expresión “sui generis” para captar la atención del lector.

Me gustaría trazar una especie de línea de tiempo de su presencia en Santiago. Debo confesar que El Liberal fue al único periodista que le permitió abrir una ventana al mundo, buscando siempre la seducción mediática. El viajar y conocer el mundo en ancas de la fórmula 1 sufrió la aculturación.

De vuelta a la redacción y en ocasión de la visita de Videla a Santiago del Estero, recuerdo que me invitó a participar en la producción de un suplemento especial. Se le ocurrió viajar a Buenos Aires y entrevistarlo al presidente como una manera de adelantar a qué venía a Santiago. Solo él podía hacer lo que hizo. Ingresó a las 8 de la mañana a la Casa Rosada buscando el encuentro con Videla. Yo entendía una misión imposible. El no. Cuando el reloj marcó las 18 horas sonaron las alarmas de seguridad de la casa Rosada preguntando por el santiagueño que ingresó y cómo se fue sin que nadie lo registrara. Un criollo del pago diría cosa e’ mandinga.

Todo el tiempo había permanecido enrollado en las cortinas próximas al despacho presidencial. Dios quiso que apareciera Videla. Por supuesto se llevó un gran julepe. Peláez le explicó que era de Santiago y necesitaba su palabra para una edición especial por su visita. Si la memoria no me traiciona alcanzó a decirle “Tengo fe en Santiago”. En el día de la visita del presidente Videla, El Liberal público un suplemento con la tapa de Videla y su frase. Muchos políticos y hombres de la cultura hicieron conocer a través de sus páginas lo que necesitaba Santiago. Fue todo un acierto de Peláez.

En su peregrinar periodístico sin duda lo enriqueció. Le facilitó el camino para desempeñarse en El Atlántico de Mar del Plata y en la radio junto al “Muñeco” Mateyco. Estar en un medio que tenía contacto directo con farándula, siempre estaba dispuesto a crear ilusión de realidad en cuanto reportaje lo convocaba.
Dicen que, de todos los sentimientos humanos, la gratitud es el más efímero de todos. El saber agradecer es un valor en el que pocas veces se piensa reconocer. Hoy quise hacerlo con el periodista Peláez en su identidad de un periodista de alma.

Juan Gómez Santucho

En la foto en Sierra de los Padres, provincia de Buenos Aires. Fredy a la derecha, mi hermano de la vida. Que en paz descanses.”

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