Días atrás, una usuaria de Facebook relató el dramático episodio que vivió su hermana durante un viaje en Uber moto. El chofer acosó a la pasajera y la llevó por un camino poco transitado hasta que ella comenzó a pedir ayuda y una pareja logró auxiliarla.
En la publicación, con fecha el 3 de marzo, asegura que la mujer solicitó un traslado desde la casa de sus padres, sobre calle Rivadavia, hasta su vivienda en el barrio John Kennedy. “Desde que salieron de mi casa hasta llegar al cementerio La Piedad todo iba muy bien hasta que el muy sucio desvío su moto y la llevo por una zona oscura donde la iba acosando, diciéndole cosas y pidiendo conocerla como mujer”, narraba la hermana de la damnificada.
Ante esto, la pasajera le pidió bajar del rodado o de lo contrario, empezaría a gritar pidiendo auxilio. “Una señora con un señor que estaban sentados en la vereda de una casa vieron la situación, gracias a Dios y agarraron una moto y comenzaron a seguirlos porque mi hermana gritaba que la ayuden que llamen a la policía”, contaba.

Finalmente, el sujeto frenó a dos o tres cuadras de la casa de los vecinos que lo siguieron. Allí intentó incluso hurtar la billetera de la víctima. “Le decía: ‘dame ya la billetera hija de pu… ella de los nervios no pudo reaccionar”, explicaba.
Por fortuna, y por la solidaridad de los vecinos que no ignoraron los pedidos de ayuda, la situación no pasó a mayores. “Gracias a esa gente que se dio cuenta que algo pasaba. No sucedió nada, no la lastimo ni abuso porque no sé con qué intenciones venía el HDP. La empujó, se subió a la moto y salió con destino desconocido huyendo el rata depravado”, relataba la usuaria de la red social.

A su vez, dijo que su hermana pudo llegar a destino gracias a la pareja que la ayudó. Una vez en su casa, la mujer recibió la contención de sus hijos hasta que pudo radicar una denuncia. “Hasta en los Uber andan los delincuentes, violadores, drogados”, planteaba la mujer y lamentaba que no exista un control sobre quienes ofrecen el servicio.
“Reciben gente cualquiera, de mie… que te roban, te acosan. Qué pasa si va una niña de 15, 16 años y no la llevan a destino, la violan, la lastiman. Quién se hace cargo, quién da la cara, si pusieron enfermos al volante”, se preguntaba.
