Combustibles en alza: con ajustes casi diarios subieron más de un 400% desde que asumió Milei

El Gobierno volvió a aumentar los impuestos que se aplican sobre los combustibles y desde marzo de 2026 rige un nuevo incremento en el precio de la nafta y el gasoil. La suba responde a la actualización parcial del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC).

Si bien esta nueva suba que ronda el 3% está relacionada con el conflicto y la guerra en Medio Oriente, desde que asumió Javier Milei en diciembre de 2023, los ajustes casi diarios llevaron a un incremento que supera los 400%. Es que de en noviembre de 2023 el litro de nafta super rondaba los $318 por litro en Santiago del Estero.

Desde entonces, el precio se quintuplicó y con el último incremento a principios de marzo el litro supera los $1.780 dependiendo la petrolera. La última suba se registró el 4 de marzo. Sin embargo, con la escalada de la Guerra en Oriente, el Gobierno confirmó un nuevo esquema tarifario.

La medida fue oficializada a través del Decreto 116/2026, publicado en el Boletín Oficial, donde la Secretaría de Energía dispuso aplicar solo una parte de los aumentos pendientes y trasladar el resto para abril.

En el caso del gasoil, además, se mantiene un diferencial de $8,059 por litro para la Patagonia y otras zonas específicas. Sin embargo, el Gobierno decidió postergar la actualización completa de los impuestos correspondientes a 2024 y 2025, que se aplicará recién en abril. En los considerandos de la norma se señala que la decisión busca “continuar estimulando el crecimiento de la economía mediante un sendero fiscal sostenible”.

La medida modifica lo dispuesto previamente por el Decreto 617/2025, que había establecido que todos los aumentos pendientes debían aplicarse desde comienzos de marzo.

De esta manera, el Ejecutivo intenta evitar un mayor impacto inflacionario en marzo, ya que los combustibles tienen efecto directo sobre múltiples sectores de la economía, especialmente transporte y logística. Además del ajuste impositivo, las petroleras podrían aplicar aumentos adicionales en los surtidores según su política de precios y la evolución de los costos.

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