El arranque de la temporada de Fórmula 1 dejó más dudas que certezas en Alpine F1 Team, que tras el paso por Gran Premio de Australia ya mira con preocupación la próxima cita del calendario. Desde la escudería francesa reconocieron que varios problemas detectados en el monoplaza todavía no tendrán solución para la siguiente fecha.
Quien se refirió al presente del equipo fue Steve Nielsen, director deportivo de la escudería, que bajó las expectativas luego del complicado estreno. El dirigente británico explicó que el rendimiento mostrado en la primera carrera evidenció limitaciones que no podrán corregirse a corto plazo.
En ese contexto, la situación no está vinculada con la sanción que sufrió Franco Colapinto en la largada. A pocos segundos del inicio, un mecánico acomodó el A526 del piloto argentino en su cajón, lo que derivó en un stop and go que condicionó su competencia.
Más allá de ese episodio, la preocupación principal dentro del equipo pasa por el funcionamiento general del monoplaza. En Alpine entienden que hubo falencias tanto en la preparación previa al fin de semana como en aspectos del armado del coche que todavía necesitan ajustes.
“Podríamos haber hecho un mejor trabajo en la clasificación con la preparación de los neumáticos y cosas así en las vueltas de salida. Hay cosas ahí que podemos aprender y el balance en alta velocidad no es el mejor”, explicó Nielsen.
Además, el dirigente advirtió que las características del próximo circuito podrían acentuar las debilidades detectadas. El Gran Premio de China, que se disputa en el Circuito Internacional de Shanghái, presenta varias curvas rápidas, un escenario que puede exponer aún más los problemas de equilibrio del auto.
“La naturaleza o las características de este circuito significan que hay más curvas de alta velocidad, por lo que este problema se vuelve mayor. Tenemos piezas en camino que esperamos que lo solucionen, pero no estarán en China”, sentenció el dirigente británico.
