El psicólogo Esteban Tulli visitó “La Mañana de Info”, que sale al aire por InfoStream y hablló sobre la crianza respetuosa y teoría del apego. Reflexionó sobre los cambios que atraviesan hoy las formas de educar a los niños y la necesidad de abandonar modelos basados en la violencia.
Durante su exposición, el especialista explicó que hablar de crianza respetuosa implica romper con paradigmas heredados de generaciones anteriores, donde muchas veces se entendía que poner límites significaba recurrir a castigos físicos como tirones de orejas o chirlos.
“Antes se creía que esa era la conducta por excelencia para formar a un niño. Hoy sabemos que el niño siente y percibe el mundo de una manera muy distinta a la del adulto”, señaló.
En ese sentido, remarcó que la empatía es clave en el vínculo con los hijos, ya que permite comprender que muchas situaciones cotidianas pueden resultar nuevas o estresantes para ellos.
Tulli también advirtió que, en el pasado, existían dinámicas familiares donde la voz de los niños tenía poco valor, lo que muchas veces derivaba en la invalidación de sus emociones.
“Cuando el niño siente que es menos importante o que lo que siente no importa, ahí plantamos las primeras semillas de inseguridad”, explicó.
Límites firmes, pero sin violencia
El profesional aclaró además que la crianza respetuosa suele confundirse con la permisividad, algo que consideró un error.
“Si le permitimos hacer todo lo que quiera, estamos formando un adulto disfuncional que después va a chocar con la sociedad. La crianza respetuosa implica firmeza y sostener límites claros”, indicó.
En ese marco, sostuvo que los límites deben mantenerse en el tiempo para que los niños puedan incorporarlos de manera saludable, sin necesidad de recurrir a la violencia.
La teoría del apego
Durante la charla, Tulli también abordó la teoría del apego, que describe cómo los vínculos con los cuidadores influyen en la regulación emocional de las personas.
“El apego son esos vínculos que nos calman, nos dan seguridad y nos contienen en situaciones críticas. Es algo que se forma desde la infancia, pero que nos acompaña desde la cuna hasta la tumba”, explicó.
Según detalló, existen distintos tipos de apego:
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Apego evitativo: aparece en personas criadas en entornos muy rígidos o emocionalmente distantes, que suelen alejarse de los vínculos cuando surgen conflictos.
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Apego ansioso ambivalente: se genera cuando los cuidadores son inconsistentes, presentes en algunos momentos y ausentes en otros, lo que produce inseguridad y ansiedad.
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Apego desorganizado: considerado el más complejo, suele aparecer en contextos de violencia, abandono o graves problemas familiares.
El rol del tiempo y las pantallas
El psicólogo también señaló que muchas veces se confunde la cantidad de tiempo con la calidad del tiempo compartido.
“Lo importante es si realmente nos conectamos con el niño, si se siente visto y tenido en cuenta”, afirmó.
En relación con las pantallas, indicó que pueden ser una herramienta útil en algunos momentos, pero no deben reemplazar el vínculo con los adultos, ya que los niños necesitan figuras presentes que cumplan un rol afectivo.
Finalmente, Tulli remarcó que buscar nuevas formas de criar es un signo positivo.
“Cuando alguien quiere ser diferente a lo que vivió, es un síntoma de salud. Es el deseo de ser mejor y de construir vínculos más sanos”, concluyó.
