Un verdadero escándalo se generó ayer en los tribunales sanjuaninos cuando un preso intentó agredir a un fiscal y destrozó con furia el televisor en medio de una audiencia.
Axel Hernán Rojas, quien cumple una condena de más de 11 años asistió a la Sala 16 de Tribunales por una causa de lesiones graves contra un guardiacárcel. En su declaración, admitió haber golpeado al uniformado con un palo, provocándole la fractura de los dedos de la mano derecha.
Sin embargo, quiso justificar su accionar al asegurar que el ataque fue pactado con los propios efectivos del Servicio Penitenciario de Chimbas. Según el testimonio del detenido ante el juez Alberto Caballero, en el penal existiría una red de acuerdos espurios entre internos y uniformados.
Rojas calificó al personal de “tranzeros” y detalló una mecánica de fraude laboral, por medio de la cual, los guardias solicitarían a los presos que les inflijan lesiones físicas reales.
De este modo, los efectivos utilizarían estas heridas para tramitar licencias médicas pagas ante la ART. A cambio de “poner el cuerpo” para el fraude, los guardias facilitarían el ingreso de estupefacientes a las celdas.
Pese a este relato, el fiscal José Plaza y el magistrado rechazaron el pedido de la defensa —ejercida por Sandra Leveque— para trasladar al imputado a un pabellón de sanidad por adicciones, ratificando su imputación por lesiones graves.
La decisión judicial desató la violencia inmediata de Rojas. El reo se abalanzó contra el fiscal Plaza con intenciones de golpearlo, pero la rápida intervención de un custodio policial evitó el contacto físico directo.
Frustrado en su intento de ataque, el detenido descargó su furia contra el mobiliario del tribunal. A puñetazos, destrozó un monitor Samsung (inventario estatal 0442-SJ) que se utilizaba para la videollamada de la audiencia, provocando la rotura total del cristal ante la mirada atónita de los presentes.
Tras ser reducido y retirado de la sala, Rojas sumó una nueva complicación a su prontuario. Además de la causa por el ataque al guardiacárcel, la Justicia de San Juan abrió de inmediato un legajo por daño agravado en flagrancia.
“Fue un momento muy desagradable. Reaccionó de forma intempestiva, intentó agredirme y me insultó”, declaró el fiscal Plaza tras el incidente.
Las cámaras de seguridad de la sala registraron cada segundo del ataque, material que servirá como prueba irrefutable. Este nuevo proceso, que corre en paralelo a su condena actual, podría significar una extensión considerable de su tiempo tras las rejas, mientras la justicia ahora debe investigar si las denuncias sobre el tráfico de drogas y las licencias truchas tienen sustento real.
