El presidente de los Estados Unidos anunció el “mayor bombardeo en la historia de Medio Oriente” sobre la isla de Kharg. El ataque golpea el corazón de la exportación petrolera iraní y ya genera una escalada en los precios internacionales del crudo.
En una jornada de extrema volatilidad geopolítica, el presidente Donald Trump confirmó este viernes que el Comando Central de los Estados Unidos ejecutó una incursión ofensiva devastadora sobre la isla de Kharg. Según el mandatario, la operación “aniquiló por completo” los objetivos militares en este enclave estratégico, dejando al régimen iraní “sin ninguna posibilidad de defenderse”.
La isla de Kharg no es un objetivo cualquiera: situada a 30 kilómetros de la costa, gestiona aproximadamente el 90% de las exportaciones de crudo de Irán. Si bien Trump aclaró que, por el momento, decidió no atacar la infraestructura petrolera de carga, advirtió que reconsiderará su postura si se obstaculiza el paso libre en el Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del gas y petróleo mundial.
Cronología de una madrugada de fuego
En las últimas 24 horas, la Fuerza Aérea de Israel, con apoyo de inteligencia estadounidense, bombardeó más de 200 objetivos en el centro y oeste de Irán, incluyendo lanzadores de misiles y plantas de armas.
A través de sus redes sociales, el primer mandatario estadounidense afirmó poseer “potencia de fuego sin igual y munición ilimitada”, instando a las fuerzas iraníes a deponer las armas para “salvar lo que queda de su país”.
El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, aseguró que el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, resultó herido y “probablemente desfigurado” durante los ataques.
Impacto en el bolsillo: sube el petróleo
La reacción de los mercados fue inmediata. Tras conocerse la magnitud del bombardeo, los futuros del crudo Brent registraron un alza del 2,68%, alcanzando los 103,14 dólares por barril.
Esta volatilidad genera preocupación a nivel local por su posible traslado a los precios de la gasolina. Trump anunció que la Marina estadounidense comenzará a escoltar petroleros en el Estrecho de Ormuz para intentar estabilizar el flujo y contener los precios internos en EE. UU.
Desde Teherán, la Guardia Revolucionaria amenazó con golpes aún más fuertes a la oposición interna y lanzó una nueva ola de misiles detectada por Israel y países del Golfo. Los ataques ya dejaron más de 60 heridos en la región, incluyendo civiles en la ciudad de Zarzir.
