El personal del Departamento Homicidios y Delitos Complejos despliega un amplio operativo para capturar a Agustín “Mou” Díaz y Nahuel Sánchez, sospechosos de la balacera en la que Rodrigo “Budi” Santillán recibió un disparo en el pecho. En medio de la investigación, la madre Díaz recibió una llamada desde la clandestinidad para advertirle que tiene intenciones de quitarse la vida.
Durante la jornada de ayer, se realizaron ocho allanamientos en puntos estratégicos, por orden de la fiscal Belkis Alderete. Los procedimientos se efectuaron en los barrios Los Telefónicos e Independencia, y en la localidad de Vílmer.
Mediante esto, la policía logró secuestrar evidencia en la vivienda de una tía de Díaz. Los efectivos incautaron una motocicleta Honda Wave roja que, según los testigos, este sería el vehículo utilizado por los atacantes para disparar contra Santillán.
Además, se determinó que luego del ataque, “Mou” regresó a casa de su madre y dejó la moto encendida en la puerta, pero después huyó a pie hacia otro domicilio. Desde entonces, no se sabe nada de él.
Por otra parte, la policía busca a Ramiro Exequiel Paz, alias “Cogotudo”, señalado como el cómplice que habría facilitado la logística para que los atacantes se fueran de sus lugares habituales.
La investigación reveló que el sangriento episodio en las calles 406 y 507 no fue un hecho aislado. La relación entre “Budi” Santillán y sus presuntos agresores está marcada por una rivalidad de vieja data.
Tanto la víctima como los victimarios cuentan con antecedentes policiales por enfrentamientos violentos. Mientras tanto, el estado de salud de Santillán sigue siendo crítico; permanece internado en el Hospital Regional con pronóstico reservado debido a la herida de bala en el pecho.
