“Pensábamos que no iba a llegar”: el lamento de una evacuada de Rubia Moreno

La cobertura especial de Info del Estero por el desborde del río Dulce continúa en los barrios más afectados de La Banda. Uno de los sectores donde el agua avanzó con mayor rapidez fue el barrio Rubia Moreno, donde varias familias debieron abandonar sus viviendas ante la crecida.

En una de las calles del barrio, el equipo periodístico dialogó con Lourdes Cura, una de las últimas vecinas de su cuadra en evacuar su casa. Con visible cansancio, contó que la familia se resistió hasta último momento a irse, con la esperanza de que el agua no alcanzara su vivienda.

“Teníamos fe que no iba a llegar el agua. Mi marido no quería sacar las cosas y hemos estado hasta el último”, relató.

Pero la crecida fue más rápida de lo que imaginaban. Lourdes explicó que apenas pudieron rescatar algunas pertenencias antes de retirarse.

“He sacado la heladera, el freezer, algo de ropa de mis hijas y las cosas de la escuela para que no se mojen. Pero ha quedado mucho adentro: el ropero, los colchones… muchas cosas”, lamentó.

Foto: Info del Estero

El agua avanzó en pocas horas

Según relató la vecina, la situación cambió drásticamente entre la noche del viernes y la mañana del sábado.

“Ayer teníamos un poquito de agua nada más. Pero esta mañana ya estaba más arriba, y cuando pasamos para ir a la casa el agua había subido mucho más”, explicó.

En algunos sectores de la cuadra el agua ya alcanza el interior de las viviendas. Lourdes calcula que en su casa el nivel ronda varios centímetros dentro de las habitaciones, lo suficiente para dañar muebles y pertenencias.

La solidaridad entre vecinos

En medio del difícil momento, Lourdes destacó que logró sacar algunas cosas gracias a la ayuda de familiares y vecinos.

“Mis hermanos, mis vecinos y amigas me ayudaron. Dentro de todo he tenido esa ayuda, pero después de otro lado no he recibido nada”, comentó.

También señaló que hay familias que atraviesan una situación todavía más complicada.

“Hay gente que recién está empezando a vivir aquí, o que tiene familiares lejos. Algunos recién están sacando sus cosas porque no tienen a dónde ir”, explicó.

Una noche lejos de casa

Tras abandonar la vivienda, Lourdes se trasladó con sus hijas a la casa de sus suegros, en el barrio Salta Prolongación, donde pasarán la noche mientras esperan que el nivel del agua baje.

“Mis hijas ya están allá. Nos han dado lugar y vamos a quedarnos ahí, en un piso de la casa”, contó.

Las niñas tienen seis años y una hermana mayor, y la prioridad de Lourdes fue rescatar algunas prendas y pertenencias para que pudieran pasar los próximos días.

“Hemos sacado lo suficiente para tener algo que ponernos, sobre todo por los chicos, porque si no el agua se lleva todo”, explicó.

Un barrio acostumbrado a la crecida… pero no así

La familia vive en ese sector desde hace casi una década. Lourdes recordó que ya habían atravesado una crecida hace nueve años, aunque asegura que lo que ocurre ahora es distinto.

“Hace nueve años también creció, pero no como ahora. Esta vez ha venido más fuerte y más rápido. Pensábamos que iba a ser como aquella vez, por eso no sacamos las cosas antes”, relató.

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